Camión

Los jóvenes, para ser felices, ya no quieren un camión. Lo siento, Loquillo, pero tu mundo ha colapsado. Llevar el pecho tatuado se ha convertido en algo fashion en torsos previamente depilados; en un mundo vegano, donde se devora cualquier tipo de plantas, las nuevas generaciones no saben que el tabaco se puede mascar en camiseta; escupir a los urbanos es cosa de Pablo Hassel o de niñatos rebeldes; y andar presumiendo de meter mano a tu chica es lo que ha quedado más desfasado. Desde que los hombres sensibles (o blandengues que diría El Fary) hemos triunfado, los machos alfa empotradores no han quedado más que para los sueños húmedos de una exigua minoría de mujeres, todavía oprimidas, que no han logrado superar el yugo heteropatriarcal.

En los veranos en los que Ana Iris Simón iba de Feria en Feria con sus abuelos por toda España, yo ocupaba mi tiempo en trabajos eventuales que me proporcionaban el dinero suficiente para subsistir en el frío invierno. La mujer de la limpieza en una tienda de extintores en la que trabajé estaba casada con un conductor de camiones. Su mayor orgullo era su hijo universitario, el primero de la familia, salvo cuando la ociosidad estival le llevaba a abusar de bebidas espirituosas en su intento de sobrellevar el tedio de su bien merecido descanso veraniego. El arduo esfuerzo de ambos progenitores les permitió afrontar el elevado coste de una universidad privada para su retoño. Estas instituciones no son rentables solo con las matrículas que pagan los ricachones y también han permitido a muchas familias trabajadoras ver a sus hijos obtener una licenciatura… aunque estén demonizadas por una parte de la sociedad.

Pasado el tiempo, el hijo licenciado del camionero y la mujer de la limpieza no quiere seguir con ninguna de las dos tradiciones familiares. La alta inversión realizada en una carrera universitaria, que te permite obtener precarios trabajos de oficina (o ni siquiera eso), hace que no sea atractivo recorrer miles de kilómetros al año o vivir tres semanas al mes fuera de casa, en el caso de hacer rutas internacionales. El sueldo que cobra un conductor (al alza en estos momentos de crisis) no luce atractivo para una juventud que no quiere perder los mejores años de su vida al volante. La media de edad de los camioneros en España es de 50 años. Su escasez saltó a las portadas de los noticieros por la ausencia de conductores en Inglaterra a causa del Brexit, pero se trata de un fenómeno que afecta también a Estados Unidos y al resto de Europa (donde existe un déficit de 400.000 conductores).

La vida de un camionero o transportista no es sencilla. Muchos días fuera de casa, riesgo de robos de la carga o de sus pertenencias personales, multas por exceso de velocidad o por no cumplir con los descansos establecidos, riesgo de pérdida de la licencia de conducir, dolores de espalda, presión por cumplir con los tiempos de entrega, disputas por quién es el responsable de descargar el género, accidentes de tránsito, riesgo de transportar mercancías peligrosas… Son muchos los inconvenientes que se presentan en un mundo que te ofrece otras alternativas para disfrutar de una existencia más apacible. Camioneros, curas, sindicalistas, trabajadores del campo… experimentan la misma realidad. Hay mejores alternativas en este nuevo mundo.

Para paliar el déficit de conductores hay quienes ponen sus esperanzas en el fin del heteropatriarcado, de modo que se incremente el exiguo 4% de conductoras que existen en la actualidad y así se cubra el vacío dejado por los perezosos varones. Sería una gran noticia ya que las mujeres han demostrado ser más precavidas al volante, del mismo modo que su primacía en la universidad ya es un hecho. Esto igual provocaría que los hombres que no quieren trabajar en el camión encuentren gustosos una nueva vocación siendo kellys en hoteles, de modo que la paridad real haga de este mundo un lugar más habitable.

De paso, podríamos comprobar si es cierto el oscuro mito de los lugares de esparcimiento nocturno que existen en los bordes de las carreteras y si las mujeres al volante logran erradicar las luces de neón de las áreas de servicio. Los oscuros antros regentados por mafias explotadoras de mujeres podrían ser reemplazadas por nuevos locales con gigantescos ositos de peluche en la puerta, administrados por hombres sensibles que den masajes en los pies a las agotadas camioneras antes de irse a dormir. Si a alguna le sabe a poco, siempre estaría la opción de colocar un satisfyer en la mesilla, taciturno de usar por turnos. Eso sí, estará correctamente esterilizado para evitar los nuevos virus contagiosos, sobre todo en la variante ómicron, una vez que los virus que navegan en el amor parecen haber caído en el olvido.

Sin embargo, me temo que la solución a la crisis del transporte no va a venir por la paridad entre hombres y mujeres. El público sigue reclamando ávido sus mercancías antes de las 10 de la mañana o que los supermercados estén abastecidos para llevar el alimento a casa. A falta de camioneros, la solución vendrá por la tecnología. De la misma manera que el coche autónomo acabará con nuestros taxistas, camiones como el Volvo Vera  o el Tesla SEMI (que además son eléctricos) transformarán la logística, de forma que acabaremos agradeciendo a los obsoletos camioneros sus servicios prestados, al igual que hicimos en su día con los conductores de diligencias o los ascensoristas. A fin de cuentas, los camiones autónomos son más seguros, no se les paga salarios, no duermen, no protestan, no se enferman, consumen menos combustible, no necesitan tacógrafos que midan su velocidad ni los tiempos de descanso cada dos horas, no pelean con su mujer ni tienen trastornos del sueño… y además no hacen huelgas.

Si a la tecnología ya existente de vehículos autónomos, le sumamos la inteligencia artificial y la consolidación del 5G, la universalización del vehículo de transporte autónomo será una realidad, como ya sucede en las minas desde hace años gracias a empresas como Komatsu o Caterpilar. En el transporte masivo de mercancías por carretera, tenemos el ejemplo de la empresa china TU Simple o de la americana Uber. Uber, en alianza con la empresa de conducción autónoma OTTO, realizó su primer transporte por carreteras públicas hace 5 años con un cargamento de 50.000 latas de Budweiser, para lo que cubrió una distancia de 193 kilómetros sin incidentes. Quedará para la historia que su primer viaje fue por una buena causa.

Muchos no lamentarán la pérdida de ese tipo de trabajo que ya no se desea, pero medio millón de camioneros dejarán sus oficios en España para ser aspirantes a youtubers, a recibir la renta básica universal o a portar chalecos amarillos… mientras apedrean los ministerios en sus particulares lunes al sol. Mientras tanto, si nuestro dios Elon Musk suma al camión SEMI un éxito adicional con su nueva batería 4680, verá incrementar su cuenta bancaria hasta el punto de poder sufragarse un viaje turístico a Marte. A cambio, el resto de los mortales nos beneficiaremos de los ahorros que nos proporcionará en nuestro transporte cotidiano y del mundo menos contaminado y más resiliente frente al calentamiento global que nos dejará. Esperemos que nuestros políticos se acerquen a Tesla y resto de empresas que desarrollan vehículos autónomos y eléctricos para que se realice el ensamblaje en España. Nuestra principal industria, la automotriz, también está en peligro.

Ya no queda espacio para los feos, fuertes y formales ni para cadillacs contaminantes. Se nos abre un mundo mucho más bonito, sin curas, ni putas, ni sindicalistas, ni agricultores, ni coches contaminantes… ni camioneros.

Pero no hablemos de futuro.
Es una ilusión
Cuando el reguetón conquistó tu corazón.

Importan

Charles trabajaba como profesor de agricultura en el Instituto de Formación Profesional que los Hermanos Maristas tienen en la isla de Mfangano (Kenia). Durante el verano de 2001 tuvimos la oportunidad de compartir mucho tiempo juntos mientras participaba en un campo de trabajo. Los alumnos tenían clases teóricas por la mañana en kiswahili e inglés (los dos idiomas oficiales de Kenia), aunque el idioma natal de la mayoría era el lúo (dholuo). Un obstáculo más a superar en su formación. Los lúos forman una tribu nilótica que se ubica en la orilla ugandesa, tanzana y keniana del lago Victoria. A partir de las 11 de la mañana empezaban las clases de cada especialidad.

Repasando el abecedario debajo de un árbol

Hicimos una excursión con Charles para conocer Mfangano y de paso comprobé cómo una hora africana se puede convertir en más de cinco europeas. Rodeamos la isla y no fracasamos en el intento gracias a que una familiar de Charles apareció en el otro extremo con un té providencial que me salvó de una más que probable deshidratación. A pesar de las penalidades, las cinco horas europeas y una africana se nos hicieron cortas conversando acerca de los retos que tenían que afrontar sus alumnos, de las escasas opciones de trabajo que tenían, del 90% de población que tenía malaria (que él también sufría) y una presencia del SIDA que afectaba a más del 20% de la región (a pesar de las ONGs que se pasaban un par de veces al año por la isla para repartir condones). Me comentaba que era imprescindible ser muy exigentes con sus alumnos ya que el riesgo de no tener éxito en su desarrollo profesional era elevado. Las oportunidades eran escasas, sobre todo en una agricultura que, en muchas ocasiones, era más bien un medio de subsistencia poco tecnificado que un negocio.

Con Charles (a la izquierda) cuando todavía teníamos agua (dos horas europeas después de la salida, 20 minutos africanos)

Maurice trabajaba como profesor de construcción. Entre sus responsabilidades estaba coordinar la edificación de la nueva escuela de enseñanza primaria en la isla gracias a la financiación de la ONGD SED. Era el colegio en el que iban a asistir a clase sus hijos, con los que jugábamos todas las tardes después de comer. Tener un techo bajo el que recibir la enseñanza les iba a permitir tener sus clases sin interrupción en la época de lluvias ni recibir sus clases sentados en el suelo o de pie a la sombra de un árbol. Un gran avance en su formación. El siguiente proyecto consistía en mejorar el acceso al agua potable y concienciar de la necesidad de hervir un agua lleno de parásitos que hacía que casi todos los niños mostrasen una amplia barriga, lo que les causaba no pocas diarreas e infecciones. Un grave riesgo cuando el médico más cercano estaba a cinco horas de distancia.

Terminando la construcción de las nuevas aulas. Las medidas de Seguridad y Salud son mucho más precarias.

Maurice vivía en una pequeña casa para profesores que estaba en el recinto del Instituto, junto con su mujer y sus cuatro niños. Uno de los momentos más agradables de ese verano fue la noche en la que me invitaron a cenar a su casa. Ofrecieron sus mejores galas y a Maurice no se le quitó la sonrisa de la boca en toda la cena por poder compartir la cena conmigo. Sus hijos se entretuvieron acariciando mi pelo lacio europeo como si fuese una mascota, mientras yo me metía en el papel con los correspondientes maullidos y ladridos.

Cenando en Maurice’s con su familia

Benjamin era responsable del ciclo de electricidad. Muchas noches conversábamos después de cenar. Un día me empezó a hablar de su familia. Su esposa había fallecido y él tenía que vivir alejado de sus hijas, quienes vivían fuera de la isla en casa de un familiar cercano. Me habló de las apreturas económicas que tenía, de los apuros que tenía para pagar la renta de su casa o para pagar la colegiatura de sus hijas. Quería para ellas un futuro mejor del que él había podido tener y soñaba con que pudiesen ser profesionales y tener un futuro en Nairobi, Mombassa o en alguna otra de las ciudades principales de Kenia. Se sentía muy orgulloso de las altas calificaciones que tenían sus hijas, su única opción para obtener una beca que les permitiese cursar estudios superiores.

Después de un rato escuchando a Benjamin, lo interrumpí. Le pregunté si existía alguna manera en la que pudiese colaborar con él. Me parecían injustas las dificultades que él estaba viviendo y yo me sentía su amigo, por lo que le quería ayudar. Su reacción fue de total indignación. Él pensaba que estaba conversando con un amigo, a quien se le pueden contar los problemas, y por eso no quería mi ayuda. Si me estaba compartiendo sus preocupaciones no era para que yo se los solucionase. Él se sentía un privilegiado al contar con una profesión, no como los estudiantes que él tenía a su cargo, muchos de ellos viviendo una situación más complicada que la suya. Él sabría cómo salir de los apuros que le agobiaban y sería capaz de darle un futuro a sus hijas. La igualdad que proporciona la amistad yo la había roto con mi ofrecimiento.

Benjamin con sus tres hijas y una familiar en la inauguración de la escuela. Al fondo las casas de los profesores.

Michael era el administrador del Instituto. La mano derecha de los Hermanos Hans y Marino. El día siguiente a mi charla con Benjamin tuvimos la suerte de que una pareja de alemanes de avanzada edad, abuelos de una familia de tres generaciones en un colegio marista que colaboraba con el Instituto estuviesen por la isla haciendo turismo. Después de visitar al Hermano Hans, éste les ofreció la posibilidad de llevarles con la lancha del Instituto (Tina Celline) a un lugar cercano en el que se había construido una playa para turistas. La playa tenía restricciones para el baño a personas que no estuviesen de visita. Michael y Benjamin me animaron a que me bañase con ellos, ya que yo daba el pego de visitante como buen mzungu. Decliné su propuesta y preferí compartir el tiempo tomando una coca cola con ellos mientras esperábamos en la lancha charlando y contando chistes (el humor negro siempre ha sido mi preferido). Al fin y al cabo ellos ya eran mis amigos y a los alemanes los acababa de conocer. En ese momento, sentí que volvíamos a la normalidad con Benjamin.

Con Michael y Benjamin en el cierre de curso

Mary trabajaba como profesora de corte y confección. Hasta el año anterior, los ciclos formativos estaban destinados únicamente para hombres y recién se abría una línea para mujeres. La historia de Mary no había sido sencilla. Era una mujer intrépida y de fuerte carácter. Nunca se conformó con vivir del trabajo de su marido, quien no aceptaba su carácter independiente. Mary sufrió frecuentes maltratos, de los que le quedaron cicatrices en el cuerpo. Cuando sus dos hijos ya habían crecido decidió abandonarlo, lo que supuso el completo rechazo por parte de su familia. El concepto de familia es mucho más amplio en África que en Europa y ese abandono le implicaba estar sola en el mundo.

El Instituto se había convertido en su familia, donde cuidaba a sus tres primeras alumnas como una gallina a sus polluelos. Insistía mucho en el valor de las mujeres en un mundo en el que todavía muchas mujeres terminaban padeciendo la humillación de una poligamia que les degradaba en la lucha por la atención de sus maridos. Les inculcaba su necesidad de ser autónomas y cuidaba de que no hiciesen tonterías con el resto de alumnos. Muchos cántaros de leche se derramaban por un mal polvo en la adolescencia (o por uno bueno, que sin protección tienen el mismo efecto secundario). Los cuentos de los lecheros no se veían tan afectados en muchas ocasiones.

Con Mary en la fiesta de final de curso

M’butta era uno de los alumnos del curso de construcción. Muchos días trabajamos juntos en la construcción de la escuela. Con el fin de curso terminaba su formación. Su proyecto era obtener un microcrédito o buscar apoyo de su familia para establecer su pequeño negocio de construcción junto con su amigo Abdul y un primo un par de años mayor que ya había desarrollado algunos trabajos por la zona. Era un chaval muy agradable… hasta que jugábamos los partidos de fútbol vespertinos. Antes de anochecer nos juntábamos más de treinta en un campo improvisado en el que no había portero y había que marcar goles en una portería diminuta. En esos momentos se convertía en un chupón. En mi juventud (divino tesoro) no era una persona que me caracterizase precisamente por ser habilidoso con el balón en los pies, pero paliaba mis evidentes carencias técnicas con un elevado espíritu competitivo. Así que aproveché mi condición de minoría racial y hablante de un idioma por ellos desconocido (ya tenían suficiente con ser trilingües) para rebautizarle como J´putta cada vez que no pasaba la pelota. Por fortuna, la rivalidad solo duraba hasta que se terminaba la pachanga y nos íbamos a bañar en el lago; ellos en pelotas y yo en bañador. No es que me avergonzase de mi arma, pero es que no había nada que hacer en cuestión de calibres… y creo haber mencionado antes que yo era muy competitivo.

Con M’butta, Abdul y otros trípodes del equipo

Despreciar a una persona por su color de piel no es cuestión de ideologías: es simplemente estupidez. Cualquier abuso racial es totalmente condenable. Sucede lo mismo cada vez que se producen exclusiones de personas por su orientación sexual, por su género, por ser ancianos o por tener una capacidad especial. Una sociedad inclusiva, por el contrario, es aquélla que es capaz de aprovechar el verdadero potencial de cada una de las personas que forman parte de ella. El resultado no implica una pérdida de libertades para los que están en una mejor situación sino que, por el contrario, proporciona un espacio de libertades cada vez más amplio del que todos nos beneficiamos. La humanidad nos lo ha demostrado en las últimas décadas, en las que los niveles de riqueza global y de reducción de la pobreza (particularmente en el Tercer Mundo) han evolucionado de manera espectacular… aunque quede mucho trabajo por realizar. Todo ello en un contexto de estabilidad y ausencia de conflictos. Confiemos en que la pandemia del coronavirus no suponga un importante retroceso en la lucha que llevamos contra el hambre en el mundo.

Con Moises (hijo de Maurice) en el centro y dos amiguitos

Cada una de las vidas negras importan, pero considerar que todos los negros son iguales es entrar en el mismo reduccionismo de pensar que los blancos también lo somos (y anda que no nos hemos matado entre nosotros a lo largo de la historia). O que los homosexuales piensan todos de la misma manera. O que todas las mujeres son iguales (aunque lo que antes era un comentario machista se haya convertido ahora en el anhelo de algún grupo de mujeres). Cuando quitamos del centro a las personas y colocamos las ideologías, perdemos la finalidad de lo que debe de ser la cooperación: lograr que cada una de personas (con sus nombres, sus apellidos, sus circunstancias y sus anhelos) puedan tener el futuro que ellos deseen y encontrar líderes que puedan multiplicar las opciones de futuro de las personas que les rodean.

Para ello, como comentaba Charles, es fundamental la educación… y la exigencia. A cualquier niño del tercer o del cuarto mundo le va a costar cien veces más esfuerzo lograr su futuro deseado que a uno del primero. Ese trabajo silencioso es el único que termina dando frutos. En cambio, cuando se opta por la ideología, los liderazgos suelen recaer en las personas más radicales y no en las más inclusivas. Ahí tenemos el ejemplo de Robert Mugabe, quien después de acabar con los blancos explotadores de la antigua Rhodesia decidió realizar lo propio con los ndebele de la nueva Zimbabue causando un atroz genocidio. Una situación crítica que se está agravando en estos meses de COVID. Tanto la colonización como la descolonización están repletas de lamentables historias como ésta.

He ain’t heavy… he’s my brother

En un capítulo de la segunda temporada de El ala oeste se reclamaba a un funcionario de la Casa Blanca que los sueldos no pagados por la esclavitud negra en Estados Unidos alcanzaba la cifra de 1,7 trillones de dólares americanos (billones europeos) en el año 2000. Otros hablan de 14 trillones. Podemos quedarnos en el lamento de esos recursos que nunca llegarán o empezar a trabajar con los recursos que se puedan movilizar y luchar por más. Algunas personas podrán aprovechar su oportunidad con gran esfuerzo, otras quedarán en el camino por no tener capacidad para superar los obstáculos que se les presenten o por falta de voluntad. Algunas personas negras mirarán con resentimiento hacia aquellos compañeros de escuela que abusaban de ellos y terminaron desperdiciando su oportunidad (o que cayeron en las drogas o la violencia) y les tratarán con desprecio. Otros se convertirán en líderes que transformarán sus comunidades trabajando codo con codo con sus vecinos para sacarles de la droga o la violencia.

Toda la comunidad organizándose para llevar agua para construir la escuela.

Es muy complicado no conmoverse (moverse-con) la vitalidad que transmiten los niños africanos. Su alegría y vitalidad es contagiosa. Nos hacen ilusionarnos con su futuro y lamentar un posible futuro frustrado. No obstante, una de las cosas que más agradezco del verano en África fueron los espacios para compartir y conversar con los profesores. Las vidas de Charles, Maurice, Benjamin, Michael, Mary, M’butta y Abdul son importantes. Personas adultas que mostraban en su rostro y en su cuerpo las cicatrices que supone salir adelante en un mundo a veces cruel en el que superaron obstáculos como la malaria, la epidemia del SIDA, no tener acceso a agua potable, el elevado coste de los estudios, la sanidad precaria, la obligación de ser responsables de sus hermanos menores ante la ausencia de sus padres, la búsqueda de un microcrédito para comprar sus primeras herramientas con las que poder ganarse la vida… No es solo pecado matar a un ruiseñor, sino también quebrar sus alas.

Ruiseñores

Todas estas personas anónimas no están destinadas a solventar a medio plazo las necesidades de una Europa que cada vez presenta más síntomas de agotamiento, empezando por unas previsiones demográficas cada vez más alarmantes. Están destinadas a escribir un nuevo futuro. Su propio futuro.

Asante sana, Kenya. Hakuna matata.

Profesores y alumnos abandonando el Instituto tras el final de curso.

La estatua de Tamar

Si todos asumimos que somos un poco hijos de puta viviremos con menos presión, nos reconciliaremos con nuestra historia… y derribaremos menos estatuas.

En teoría tenemos 2 padres, 4 abuelos, 8 bisabuelos, 16 tatarabuelos y más de 1.000 antepasados al llegar a la décima generación. No obstante, el dicho de que a la prima se le arrima (y si es hermana con más gana) se cumple con más frecuencia de lo que pensamos, sobre todo en las mejores familias, por lo que las cifras se pueden ver sensiblemente reducidas. Aun así, cada uno de nosotros somos el milagroso resultado de cientos de generaciones y miles de antepasados.

Según encuestas recientes, el 39% de los españoles han pagado por sexo en su vida. Si dicha proporción se mantuviese constante en las generaciones precedentes, las probabilidades de tener un antepasado putero serían ciertamente muy elevadas. Ser hijo de puta (en sentido estricto) sería mucho más raro, ya que se trata de un sector donde la demanda supera claramente a la oferta. Si lo consideramos en sentido amplio, no tener ningún antepasado hijoputa sería muy raro en una historia repleta de guerras, envidias, traiciones, adulterios, conquistas y violencia.

Tamar fue esposa de Er, el primogénito de Judá (cuarto hijo de Jacob). Er falleció sin que Tamar engendrase hijos por lo que se casó con Onán, el segundo hijo de Judá. Onán se dedicó a ser el patrón de la marcha atrás (que no de las pajas) y falleció también sin descendencia. Le tocaba entonces el turno al tercero, Selá, pero Judá era más partidario del no hay dos sin tres que de a la tercera va la vencida, por lo que el matrimonio se quedó en veremos. Tamar temió que se iba a quedar para vestir santos (o lo que se vistiese en aquella época), siendo como era la falta de descendencia una desgracia para aquella sociedad.

No resignada ante su destino, Tamar se disfrazó de prostituta (con la cara tapada) y se quedó esperando en el camino por el que habitualmente caminaba su antiguo suegro. El pobre Judá llegó con los depósitos llenos de amor, ya que había enviudado recientemente, y lo que pasó… pasó. Como consecuencia del choque y fuga nacieron Farés y Zara, Tamar recobró su lugar en el pueblo de Israel y Selá fue quien se quedó vistiendo santos (bueno, este último punto puede ser que esté equivocado).

No es el único hecho truculento descrito en el Antiguo Testamento. Otro ejemplo relevante lo protagonizó el más importante Rey de Israel: David. Betsabé estaba casada con Urías, un príncipe hitita que era aliado del Rey David. Mientras se estaba bañando en un río, David la vio, quedó prendado y lo que volvió a pasar… volvió a pasar. De este nuevo choque y fuga, Betsabé también quedó embarazada (la puntería en aquellos tiempos era impresionante). Para tapar su deshonor, el rey David ubicó a Urías en la zona más peligrosa de la batalla contra los amonitas, con lo que se le quedó el camino expedito para que se formalizase su relación con quien fue la madre del Rey Salomón.

No es que le celebrase el pueblo judío su adulterio y asesinato a David, ya que el profeta Natán se encargó de hacer ver al más importante Rey de Israel que se había comportado como un verdadero capullo y le predijo grandes sufrimientos en su vida. No obstante, a pesar de vuestra indignación contra el Rey David, os pido que por favor contengáis la ira cuando visitéis Florencia, no os convirtáis en vengadores del pobre Urías y sigáis admirando la formidable estatua que le dedicó Miguel Ángel. La historia del arte no se podría permitir semejante pérdida.

Hay que poner en valor la lección de honestidad que nos legaron los judíos, ya que en los tiempos actuales estoy seguro de que la censura meapilas de la corrección política habría obviado estos dos hechos tan reprobables y poco edificantes. La visión cristiana continuó con la tradición de transparencia de nuestros hermanos judíos y en la genealogía de Jesús (del evangelio según San Mateo) aparecen tanto Tamar como Betsabé como antepasadas suyas, junto con otros hombres y mujeres (novedad en una sociedad patriarcal) que no siempre fueron de conducta intachable. Sin duda, es una historia apasionante que nos demuestra cómo grandes personas pueden cometer actos reprobables y, aun así, ser dignos de ser recordados e incluso admirados. Esto supone un contraste con la tradición recogida en el Corán, donde el Rey David es reconocido como uno de sus profetas pero se niega su pequeña aventura adúltera, ya que todos los que precedieron a Mahoma tenían que contar con un pasado irreprochable.

Las conductas censurables han afectado a antepasados de todas las ideologías. No pensemos que es un reducto exclusivo de judíos y cristianos. Por ejemplo Rousseau, precursor de la Revolución Francesa, estaba tan preocupado por un contrato social que liberase a la sociedad de las ataduras del Antiguo Régimen que no tuvo tiempo para cuidar de sus cinco hijos, a los fue abandonando al nacer en un miserable hospicio de París. O Karl Marx, impulsor de la lucha de clases, quien no solo tenía una criada, sino que además tuvo un hijo con ella (al estilo Schwarzenegger pero con las libertades del siglo XIX). Para que su mujer no le echase de casa, le endosó el hijo a su buen amigo Friedrich Engels (¡eso es un colega!), quien de paso le escribió un libro. Esto ha debido de ser una maldición para los comunistas, que han sufrido importantes problemas de bragueta hasta nuestros días. La tradición parece continuar con la fogosidad de Pablo Iglesias quien, de aquellos polvos, padece los actuales lodos telefónicos.

A pesar de las enseñanzas de la historia, es curioso cómo todos los países o grupos sociales quieren presumir de pureza de linaje. En España nos sucede con el mito de Numancia. Hay quienes han querido convertir a los españoles en dignos herederos de Viriato y sus paisanos, sin tener en cuenta que todos los numantinos prefirieron suicidarse antes que caer en manos de los opresores romanos. Ahí empezó todo… por lo que ya sabemos a quién culpar de posteriores abusos que se produjeron a lo largo de la historia. Estaba en su ADN.

Este mismo relato se repite en el caso de los aztecas o los incas. Se olvida que es mucho más probable que los actuales mexicanos y peruanos desciendan de matrimonios mixtos entre conquistadores y la aristocracia inca y azteca; o de los tlaxcaltecas o totonacas que dieron apoyo a los apenas mil españoles que llegaron a México; o de los incas seguidores de Huáscar que se levantaron junto con los huancas o los cañaris contra Atahualpa. Siempre me queda la incomprensión acerca del ansia por preferir ser descendiente de aquellos que sacrificaban a los inocentes pueblos enemigos en lo alto del Templo Mayor (arrancándoles el corazón sin anestesia) antes que de aquellos que trajeron las Leyes de Burgos, precursoras de las Leyes de Derechos Humanos, cuando ambas sangres corren por las venas de la inmensa mayoría de la población actual de Latinoamérica… a diferencia de lo que sucede en Norteamérica.

Desde Luke Skywalker, creo que todos estamos de acuerdo en que no podemos culpar a nadie de los pecados de sus padres. Éste fue el caso de Alexander Hamilton, un bastardo pobre e hijo de una prostituta, nacido en una isla pobre del Caribe, pero que llegó a convertirse en un erudito economista, Secretario del Tesoro y el más joven de los siete padres fundadores de los Estados Unidos. Sus adversarios difundían maledicencias acerca de él en las que comentaban que por las noches iba (como Marco) en busca de su mamá y que, no encontrándola, se entretenía con sus compañeras de profesión. No sé si esto convierte a los hijos de la patria más desarrollada del mundo en nietos de puta (o hijos de putero), pero sin duda es todo un homenaje al Sueño Americano que pueden celebrar los estadounidenses al contemplar su cara en el billete de 10 dólares. Eso sí, recomendaría no quemarlos… que con las cosas de comer no se juega.

En España se habla mucho últimamente del Rey Emérito, quien fue el principal protagonista de que hayamos disfrutado los 40 años de mayor progreso y estabilidad de nuestra historia. La transición española de la dictadura a la democracia es unánimemente alabada en el extranjero y los españoles nunca podremos agradecer bastante el papel que desempeñó. Sin embargo, ahora hay acusaciones a Don Juan Carlos por haber pagado facturas de 65 millones de euros por amor (¡como para tener un gatillazo en Botsuana!). Es curioso que nuestra sociedad sea tan cínica como el capitán Renault en Casablanca y haya tardado tanto tiempo en darse cuenta de que en el casino de Rick se jugaba. Imagino que tendremos que ponerle una estatua al Rey Emérito por su importante legado para después derribarla por sus pecados. Pero vayamos despacito y no toquemos una institución, como la monarquía constitucional, que tan buen servicio está prestando actualmente por medio del Rey Felipe VI.

Al igual que sucede con Juan Carlos I, las estatuas de Churchill están también en cuestión. Sin duda a Sir Winston le afeamos sus ramalazos racistas pero, por otro lado, también le agradecemos su papel de freno primero frente a Hitler y después frente a Stalin. Podríamos sugerir entonces el uso de una radial para que derriben sus estatuas por la mitad (aunque si se encarga la labor a un comunista igual apenas deja un cuarto).

Esperemos que estos ejemplos ayuden a superar el trauma de una joven feminista, aficionada colchonera, que descubra al primer propietario del Atlético de Madrid S.A.D. en un video de YouTube de Jesús Gil y Gil (que no era hijo de primos) mientras disfrutaba en un jacuzzi de la cariñosa compañía las Mama Chicho. No es necesario que apostate de su fe en el equipo del pueblo, justo el año en el que va a ser campeón de Europa por primera vez en su historia… si el coronavirus no lo impide. Hasta en las mejores familias cuecen habas.

Hay ingenuos que afirman que si no se hubiesen producido hechos reprobables a lo largo de la historia, habríamos tenido otros antepasados de los que sí sentirnos orgullosos. Un argumento totalmente falso ya que, de no haber existido los asesinos, violadores y ladrones que nos transmitieron su ADN y sus genes, nosotros ocuparíamos actualmente un lugar privilegiado en el limbo a la derecha de los hijos de Onán. Existen probabilidades ciertas de que desciendas de alguno de los 82 hijos del Rey David, pero ninguna de que el cornudo y apaleado Urías sea tu antepasado. Otras personas no tuvieron la oportunidad de existir, ora porque murieron a manos de tus ancestros ora porque otras personas se interpusieron en el camino de aquel muchacho del que estaba enamorada tu tatarabuela… que se consoló finalmente con tu tatarabuelo. Ellos habrían ocupado nuestro lugar en el mundo, haciendo de este planeta un lugar más sostenible, feminista, igualitario y justo… o no.

Lo más sano sería aceptar que nuestra sangre está mucho más sucia de lo que nos gustaría reconocer. Y que todos (o casi todos) hemos cometido actos deleznables de los que nos arrepentimos profundamente. En realidad, debería suponernos un alivio … porque no os podéis imaginar la pesada carga y la enorme presión que me supone mantener la inmaculada historia de la única familia que no cuenta con mayor mancha en su seno que el pecado original. ¡Cuánto os envidio… hijos de puta!

P.D.: Y si alguien más está libre de pecado, que tire la segunda piedra.

Perdón

Cualquier momento es bueno para pedir perdón. Su efecto catártico tiene efectos beneficiosos, incluso para la salud (algo muy necesitado en los tiempos que corren). Son muchas las personas con las que yo tendría que disculparme, empezando por la niña a la que le tiré un balonazo cuando apenas contaba 10 años. Sé que ella tampoco se ha olvidado, a pesar de mi profundo arrepentimiento. Es lo que tiene crecer en una pequeña ciudad (infierno grande). Así podría continuar con mis padres, hermanos, amigos, enemigos… Aunque no formo parte del 2% peor de la población, mis actos reprobables son muchos más de los que hubiese deseado cometer. Al menos esto no me sucede en casa, donde siempre tengo la razón… bueno, en realidad, casi siempre.

Sin embargo, la reciente experiencia de Plácido Domingo ha hecho que me replantee solicitar públicamente perdón, aunque ser un prestigioso autor para minorías selectas hace que la repercusión de mi solicitud sea sensiblemente inferior a la del aclamado tenor. Eso sí, no podemos quitar ni un ápice de importancia a los presuntos hechos reprobables que ha reconocido Domingo. Parece haber hecho honor al clásico refrán español: Donde tengas la olla no metas la… gallina. Y mucho menos si eres el chef más reputado (no sé si es el adjetivo más preciso para emplear en esta ocasión).

El acoso en el trabajo es una de las cosas más detestables que existen. Es el lugar en el que pasamos la mayor parte de nuestro tiempo y donde ponemos nuestra seguridad, nuestros anhelos de desarrollo y el bienestar de nuestra familia. Imagino que cuando alguien alcanza los niveles de fama de Plácido puede llegar a sentirse el más gracioso, guapo y poderoso. Esto te puede hacer sentir que casi siempre tienes la razón. Como yo en casa… bueno, en realidad, solo a veces.

La reacción de Plácido Domingo ha consistido en disculparse por todo el daño que ha causado, poniéndose a disposición de las personas ofendidas para reparar el daño causado. Pero parece que cometió un enorme error en el mundo que vivimos. Tanto como para que se hayan cancelado las actuaciones que tenía programadas en Madrid. Posteriormente matizó su disculpa, indicando que “Nunca me he comportado agresivamente con nadie y jamás he hecho nada para obstruir o perjudicar la carrera de nadie», pero reconociendo su culpa por haber hecho sentir mal a mujeres y concienciando a toda la sociedad de que comportamientos como el suyo no pueden repetirse jamás (lo que le honra). Lo que él pudo considerar galante, otros lo pudieron ver como baboso y otras (probablemente con razón) como acoso.

En realidad, Domingo podría haber negado todas las demandas, alegando que son acusaciones de hechos sucedidos hace 30 años y de los que es imposible obtener pruebas. También podría haber manifestado que las acusaciones provenían de oscuros intereses de la Iglesia de la Cienciología, como han publicado medios de comunicación que han salido en su defensa. Pero lo más probable es que esa estrategia también hubiese sido en vano. 

Cuando todos creíamos que Frank Underwood era el mejor intérprete de Kevin Speacy, nos encontramos con que las acusaciones criminales que le realizaron fueron desestimadas por los fiscales. Woody Allen también resultó absuelto de todas las acusaciones realizadas por Mia Farrow, pero su versión de la historia no podrá salir a la luz en Estados Unidos por el veto realizado por la editorial que tenía los derechos sobre sus memorias debido a la presión de Ronan Farrow. O Roman Polanski, que ha quedado condenado por vida por unos hechos totalmente reprobables ocurridos hace más de 40 años. Por un lado, nos oponemos a la cadena perpetua, pero por otro hay personas que no tendrán la absolución de la sociedad mientras vivan.

La conclusión es que sabemos que Plácido Domingo ha sido acusado de conductas impropias (pero no sabemos de cuales) y que él se ha declarado culpable (no sabemos si de todo o de parte de lo que no sabemos que le acusan). Pero, como en el mundo actual nos sentimos con autoridad moral para juzgar a los demás, parece que en el imaginario colectivo el tenor se encuentra ubicado tan solo un par de escalones por encima de Harvey Weinstein, quien sí ha sido condenado a 30 años de cárcel por sus acciones criminales (para gran disgusto de grandes artistas que agradecieron en público el desinteresado apoyo que ofreció a sus carreras artísticas). El problema es que juzgamos desde nuestros prejuicios, no desde la búsqueda de la verdad y el equilibrio entre el daño causado la víctima y la presunción de inocencia del acusado.

Es lo mismo que sucede en esta sociedad actual, donde hay que gritar muy alto para tener la razón. Una sociedad excluyente por mitades donde quien no coincide con las ideas que transmite la otra mitad se convierte directamente en un fascista o un machista, lo cual es muy útil para cubrir las vergüenzas propias de ser un principiante a la hora de redactar leyes que no vienen a responder las necesidades de fondo que tenemos todas las mujeres y todos los hombres que luchamos por una sociedad más inclusiva.

Por el otro extremo, tampoco estaría mal que pidieran perdón aquellos que tratan como feminazis comunistas a todos aquellos que reclaman que todavía existe un importante camino por recorrer hasta terminar con la brecha de género y alcanzar la plena igualdad y seguridad de la mujer en nuestra sociedad. Un gran ejemplo nos han dado las mujeres del PP alabando las bondades de sus adversarias políticas. Una visión empática a imitar por los que solo a veces tenemos razón en nuestras discusiones domésticas… bueno, en realidad, casi nunca.

Quizá el primer paso puede suponer la aceptación de que las personas somos tremendamente complejas. Que hay personas que cometen actos reprobables, pero que cuentan con otras cualidades altamente positivas y valiosas para la sociedad, de las que no podemos prescindir. ¿Podemos reconocer que el Rey emérito ha sido fundamental para la democracia y las libertades en España a pesar del Corinnavirus? Yo creo que sí. También sería positivo que modulemos las penas dictadas en las sentencias de los autoproclamados jueces, ya que no es lo mismo meter a una persona en la cárcel, que echarle de casa o hacerle dormir en el sofá, condena habitual para los que casi nunca tenemos razón en las discusiones en casa… bueno, en realidad, nunca.

Por eso, cariño, perdona que no te pida perdón (y menos en público), ya que todo lo que diga puede acabar siendo usado en mi contra.

Violencia de género

54 mujeres han sido asesinadas por hombres en lo que llevamos de año en España en casos de violencia de género. Pero esto es solo una pequeña parte del problema. En 2018, de acuerdo un informe del INE, se produjeron 34.994 sentencias condenatorias en el ámbito de la violencia de género o violencia machista. De todas ellas, 3.940 han implicado el ingreso a prisión de los condenados (1.199 con sentencia firme a más de 3 años de privación de libertad), la mayoría por lesiones. Es la tercera causa de encarcelamiento en España. Sin duda, se trata de un problema muy importante que hay que atacar de raíz y que implica la movilización de importantes partidas presupuestarias para asistir a las víctimas, no dejarlas desamparadas y prevenir nuevos delitos.

La violencia de género está definida como aquella violencia (física o psicológica) del hombre hacia la mujer que se produce dentro de una relación (actual o pretérita) de afectividad. Este tipo de violencia es diferente de la doméstica (que puede ser producida tanto por hombres como por mujeres) en el entorno familiar. Es evidente que se han implementado medidas adicionales contra la violencia de género, pero esto no implica que la violencia doméstica no esté perseguida. Los delitos que se producen en este ámbito pueden tener penas agravadas en consideración a lo dispuesto en los artículos 22 y 23 del Código Penal. 7.388 personas (62% mujeres, 38% hombres) han sido consideradas víctimas de delitos de violencia doméstica. También hay estadísticas de hombres asesinados por sus parejas, que fueron 10 (7 por mujeres y 3 por hombres) en el último año.

El número de denunciados por violencia de género fue menos de 1,5 hombres por cada mil en 2018. También tenemos estadísticas que diferencian entre los denunciados que han nacido en España y los nacidos en el extranjero. 1,2 españoles por cada mil son acusados, mientras que lo son 4,6 nacidos en África y 3,5 en América. Estos números pueden ser analizados de dos maneras. Algunos harán hincapié en que, en proporción, son denunciados casi 4 veces más africanos y 3 veces más americanos que españoles y así alertar del peligro de la inmigración. Otra lectura es que el 99,54% de los hombres africanos o el 99,65% de los americanos no fueron acusados en 2018. La cifra no deja tampoco en mal lugar al 99,88% de machos ibéricos. Esto nos da una conclusión muy interesante. Del mismo modo que podemos admitir que existe violencia hacia la mujer por el mero hecho de serlo, ésta no se produce por la naturaleza del hombre, sino más bien contra ella. No hay nada que tenga menos hombría que abusar de una mujer.

A los delitos de violencia de género, habría que sumar los delitos contra la libertad sexual (violación, agresión sexual, abuso, acoso…), que se recogen en otros apartados estadísticos. Esto añadiría más de 2.700 condenas adicionales registradas por el CGPJ en 2018 por estos tipos delictivos contra mujeres. Estas cifras son rebatidas por organizaciones que afirman que los delitos que se producen son muy superiores a los que finalmente son denunciados. Una encuesta de Amnistía Internacional señala que el 7,2% de las mujeres españolas declaran haber sido objeto de violencia sexual a lo largo de su vida (aunque no se especifica de qué naturaleza). En cualquier caso, los hombres abusadores seguirían siendo una inmensa minoría. Yo diría que son un 2% y exagerando (lo que no dejaría de ser la escalofriante cifra de casi medio millón de varones). Lo que no existe en España es impunidad para los asesinos, ya que hemos visto en los medios de comunicación cómo finalmente terminan en prisión, por larga que sea la investigación del crimen.

Ante esta realidad, debería haber una unidad de acción en la lucha contra estos delitos, pero están surgiendo debates acerca de aspectos polémicos: el número de denuncias vs el número de condenas que se producen (23% del total de denuncias, 10% en Juzgados de lo Penal); la dificultad de valorar las pruebas en el caso de delitos que se producen en la intimidad; la formación insuficiente de las Fuerzas de Seguridad del Estado o de los Jueces en violencia contra la mujer; medidas cautelares que se toman sin tener en cuenta la presunción de inocencia del hombre; los recursos que se emplean para combatir la violencia de género (si son efectivos, si son suficientes, si hay corrupción en su gestión…). No hay que tener miedo a debatir sobre estos temas. Hace mucho tiempo que me enseñaron que lo que no se evalúa, se devalúa.

La Ley Integral contra la Violencia de Género se aprobó por unanimidad hace 15 años para luchar contra unos tipos de delito que suceden fundamentalmente en la intimidad y con ausencia de testigos. A esto se añade el hecho de la diferencia física favorable al hombre que se produce en más del 90% de las parejas. Es por ello que en este tipo de delitos se puede considerar suficiente únicamente la prueba testifical de la víctima, siempre que el Juez determine que su testimonio cuenta con visos de verosimilitud (que no exista motivación espuria, testimonio creíble y no contradicciones en el testimonio). ¿Puede facilitar esta situación un abuso por parte de mujeres frente a los hombres? Sin duda. ¿Existe alguna alternativa para evitar la violencia contra las mujeres? Complicado. ¿Por qué no se producen más investigaciones contra denuncias que no son admitidas? Porque se considera que ello supondría que mujeres en riesgo no darían el paso de denunciar.

Esto nos lleva a la pregunta central: ¿Qué riesgo preferimos asumir como sociedad, una mujer inocente muerta u hospitalizada o un hombre inocente separado de sus hijos o detenido? Creo que la respuesta, hoy día, es clara. Y la consecuencia también. Por eso, del mismo modo que estoy de acuerdo en que el número de denuncias es inferior a los delitos que se cometen contra las mujeres, también estoy convencido de que las denuncias falsas están infraestimadas. El número de casos que conozco (de mujeres que no han sido condenadas por ello) está muy por encima de lo excepcional que se supone que deberían de ser.

En ocasiones se han de tomar medidas injustas en casos concretos para ser justos con la mayoría. Para defender un bien jurídico protegido, como es la integridad de las mujeres, se puede menoscabar otro, como es la presunción de inocencia. Es una paradoja diabólica, que no servirá de consuelo para las personas que la sufren. Hay que ser consciente de la compleja realidad (difícil de aceptar en un mundo de buenos y malos, de blanco o negro), explicarla y aceptar las contradicciones… pero sin dejar de luchar por reducir al mínimo las injusticias. Tenemos que lograr también tolerancia cero de la sociedad hacia las personas que se aprovechan de una lacra social, como es la violencia contra la mujer, en su beneficio.

No creo que el Estado opresor sea un macho violador. Más bien al contrario. Donde se producen los mayores abusos es donde no existe un estado represor con medios para combatir al macho violador. Si se repiten eslóganes importados, hay que tener en cuenta que se están solidarizando con mujeres que no tienen ni la suerte ni los medios que existen en España (aunque todavía haya margen de mejora), sino que sufren en sus carnes la impunidad de unos Estados que no las protegen. Ser mujer pobre en un barrio pobre de un país pobre es una enorme tragedia. Como aquella mujer en un barrio del sur de Bogotá que nos contó que fue cruelmente violada por 3 amigos de su ex pareja como castigo por haberlo abandonado ante sus abusos. Un crimen impune, ya que no fue ni denunciado por el miedo que tenía por su vida.

Hay que saber diferenciar entre el feminismo y los delitos. El feminismo no es de derechas ni de izquierdas, sino de sentido común. El desarrollo de la mujer y su mayor presencia en la vida pública, es un impulso beneficioso para nuestra sociedad. Es una transformación imparable, de la que tenemos que hacer bandera. Habrá hombres que protesten y les cueste aceptar el cambio de roles que se está produciendo en nuestra sociedad, pero eso no les convierte en delincuentes. Hay que intentar ser siempre justos, incluso con Woody Allen.

Todo delito contra las mujeres tiene que salir a la luz y ha de ser castigado. Sin ninguna impunidad ni condescendencia. Pero no nos olvidemos de que el objetivo a largo plazo no es que haya un mayor número de denuncias o de condenas, sino al contrario. El objetivo final es que no haya casos ni de violencia machista ni contra la libertad sexual porque se haya logrado entre todos, hombres y mujeres, la erradicación de este tipo de violencia. Trabajemos juntos para educar a nuestros hijos en ese sentido. Ése será nuestro éxito.

Provocaciones

El mundo está y ha estado siempre lleno de provocadores, pero parece que últimamente se están incrementando:

  • Arrimadas, por ejemplo, se ha puesto a provocar al ir a la Manifestación del Orgullo. La policía no tendría que haber intervenido. Tendrían que haber linchado a los de Ciudadanos, que es lo que realmente querían, al estilo de Fuenteovejuna. Para eso el pueblo sabe dictar justicia contra los partidos que pactan con fascistas. Aunque defiendan lo mismo que nosotros, no son como nosotros.
  • Otros provocadores son los Guardias Civiles de Alsasua. Solo a ellos se les ocurre salir de copas en territorio enemigo con sus novias. Han de tener claro los sitios en los que pueden estar y en los que no. Fueron ellos los que se pusieron en riesgo, no los inocentes que se sacrificaron, haciéndose daño incluso en pies y manos, para imponer el daño que tienen derecho a causar (Otegi dixit).
  • Como los moros… Solo a ellos se les ocurre construir mezquitas en una tierra que les expulsó después de 8 siglos de guerra. Los que invadieron tierra cristiana, ahora quieren invadir tierra agnóstica e imponer sus creencias, poner velo a nuestras mujeres y exigir que se respeten sus identidades culturales (como no comer cerdo)
  • O la tipa de Pamplona. Solo a ella se le ocurre vacilar a una manada de simios en la noche de San Fermín, diciendo que se podía tirar a los cinco a la vez. Se lo tendrá bien merecido… y la próxima vez que no se vaya borracha y sola con unos desconocidos. Los pobrecitos no se pudieron contener.
  • O el tipo que le dieron una paliza porque iba con una pulsera con la bandera de España… Solo a él se le ocurre ir vacilando con propaganda fascista. Es lógico que se encuentren con los de la justicia proletaria para poner orden. Que se lo piense dos veces la próxima vez antes de salir así vestido
  • Y hablando de vestidos… qué decir del maricón ése que salía en las noticias hace poco. Normal que haya un tipo que le quiera hacer heterosexual a hostias, si no hace otra cosa que ir vestido de manera escandalosa y dándose besos con su novio, cuando hay niños pequeños delante.
  • Pero ya el colmo fue el de Rosa Parks. ¿Qué se creía esa negra ocupando un sitio de blancos en un autobús?

Si no has sentido asco leyendo todas mis provocaciones, tienes un problema. Sobre todo si has sentido repugnancia leyendo la mitad de ellas, pero te has sentido de acuerdo con la otra mitad. La democracia consiste en respetar las ideas del otro, por muy diferentes que sean de las tuyas. Y las puedes defender donde y cuando quieras. El que piensa diferente a ti no es fascista, simplemente piensa diferente. No puedes aceptar la violencia en los casos que coinciden con lo que piensas y denigrarla en los que no. El problema no lo tiene el que provoca, sino el que se siente provocado.

El único límite está en la Ley. Y puedes defender las ideas que quieras, desde un estado sin autonomías a la independencia. Desde la adopción de hijos por parejas LGTBI hasta la educación diferenciada por sexos. Y buscar las mayorías para lograr que se apruebe aquello en lo que tú crees. Con la negociación, con la fuerza de las palabras. Sin insultos, sin agresiones. Desde la discrepancia, desde el respeto.

Y da mucha más lástima que se convierta en exclusivo lo que nació con la intención de ser integrador, de ser TRANSversal, de ser inclusivo. La pena es que no es la primera vez… Sucedió lo mismo con la bandera feminista.

A trabajar

Por fin se ha acabado el periodo en el que los políticos tienen que mostrarse amables y cercanos y ya se van a tener que poner a trabajar, subir impuestos, imponernos multas e incluso hasta algunos gestionar sus administraciones con acierto. Hasta lo vamos a agradecer después de lo simpáticos que han estado con nosotros durante casi un año.

Como estaba previsto, las elecciones europeas han pasado más desapercibidas que las locales y autonómicas. Al igual que en Kenia importa más si eres Kikuyu, Luo o Massai, en España (e imagino que en el resto de los países europeos) parece más importante lo que pasa en nuestros pueblos y regiones que los populistas no hayan alcanzado el tercio de bloqueo en la Eurocámara (aunque sigan siendo muy relevante y preocupantes en Francia o Italia), que los populares hayan ganado a los socialdemócratas, que los liberales hayan crecido o que el Brexit haya ganado con el ex dimitido Farage a la cabeza… aunque el futuro pase por mayor poder en Europa y menos en los estados.

Nos fijaremos entonces en lo doméstico… Las elecciones del domingo se resumen en la final de Copa del día anterior. En tiempo de derrotas, en una temporada nefasta para los madridistas, el alivio lo dan las derrotas del Barcelona en Anfield y contra el Valencia en la final de Copa. No hay mejor símil ante la clara derrota del centro derecha (y el triunfo del PSOE), que la han visto compensada por el fracaso de Carmena en Madrid, pero de eso hablaremos luego.

Analizar todos los datos que dan tantas votaciones es imposible, por lo que intentaremos ver algunos que realmente causan curiosidad. Empezamos por el resultado global de las Generales comparado con el resultado de las Europeas.

generales Vs europeas
Tabla 1: Resultados Elecciones Generales vs Europeas en toda España. Elaboración propia.

Lo primero que destaca es que Iván Redondo (perdón, Pedro Sánchez) acertó (para sus intereses) en el orden en el que convocó las elecciones. Solo le faltó que Podemos le ayudase… o no. O quizá prefiere poner presión en Cs. Comparando los resultados de toda España en Generales con relación a las Europeas, se ha pasado de un empate técnico a 11,2 millones de votos entre los dos bloques que se han querido construir artificialmente (aunque lo usaremos para el análisis) de izquierda y derecha a una victoria por más de 1 millón de votos de las izquierdas. También se ha producido una gran desmovilización del electorado, donde ha podido influir el desánimo que siempre se produce en los votantes que se consideran perdedores.

En las Europeas se ha producido la recuperación del bipartidismo, que pasa del 45% al 53% de los votos, siendo el PP el único partido que sube (aunque menos del 4% que aparece en la tabla si añadimos los votos de Navarra Suma en las Generales). Si Dolors Montserrat es mejor candidata que Pablo Casado, el líder del PP tiene un grave problema. Por otro lado, los dos extremos (Vox y Podemos) han sufrido de una debacle sin paliativos en las elecciones que en teoría mejor les conviene (al ser circunscripción única). Esto ha sido muy resaltado por los medios, pero no se ha comentado tanto que Cs ha perdido 1 de cada 3 votos que obtuvo hace apenas un mes. Tendremos que ver si ahora Rivera tiene que volver a replantearse qué quiere ser de mayor, cuando parecía que ya lo tenía claro.

Sería muy interesante saber de dónde sumó votos adicionales el PP (y los motivos del cambio): si de la pérdida de los 1,4 millones de Cs o de los 1,3 de Vox. Igual eso sirve para poner de acuerdo a Casado y Núñez Feijoo en una estrategia común. Borrell, mientras tanto, ha elevado un 4% el resultado del PSOE (superando en porcentaje a su jefe Sánchez en las generales), con un número similar de votos. Igual él también recibió votos de Cs…

En cuanto a otras elecciones, sin duda el mayor triunfador de la noche ha sido Miguel Ángel Revilla, aunque solo haya sido portada en el Diario Montañés. A sus 76 años, el menos casto de la casta ha conseguido finalmente ganar las elecciones en Cantabria, después de haber sido presidente 12 años y 8 vicepresidente. Tras acostarse para estar en el poder con PP, PSOE y Podemos, solo le queda ahora al antiguo responsable comarcal en Torrelavega del sindicato vertical franquista (aunque en su caso se le perdona) seguir la tradición y apoyar a Cs para que el partido de Rivera sea el que gobierne la Comunidad sin ser el partido más votado. Eso es un éxito a la perseverancia y no el de Abel Caballero, que únicamente obtuvo el 67% de los votos en Vigo para un PSOE que solo obtuvo un 36% en las generales en dicha localidad.

Como de Madrid se va al cielo y la batalla de Madrid era la más encarnizada entre los que quieren pasar y los que se quieren quedar, también vale la pena echarle un vistazo, porque deja datos muy curiosos:

Madrid Europeas
Tabla 2: Comparativa de resultados electorales en la Ciudad de Madrid en Elecciones Autonómicas, Municipales, Generales y Europeas. Elaboración propia.

El político más votado de las cuatro últimas elecciones celebradas en la capital del Reino ha sido un… catalán. Para que digan que Madrid no es una ciudad abierta. Como estamos acostumbrados a que gatos son cuatro, Borrell ha ganado en votos a Manuela Carmena y a Pedro Sánchez en las Generales, con un 13% menos de participación. Casado venció por los pelos a Díaz Ayuso y a Dolors Montserrat pero perdió con Martínez Almeida. La victoria de la derecha con relación a la izquierda fue de 10 puntos en las generales, pero bajó a apenas 4 en autonómicas y municipales, lo que no parece casar tan bien con la idea de que la apuesta por sus candidatos fuese la óptima en una plaza en la que se hacían tantas alertas contra el populismo. La diferencia entre los bloques, sin embargo, se vuelve a incrementar a 6 puntos en las europeas.

Carmena, aunque le dio todo su cariño (concreto y abstracto) a Errejón, apenas consiguió trasvasarle el 50% de sus votos, que regresaron a Gabilondo en las Autonómicas. Esto nos hace intuir que Más Madrid no podrá sobrevivir a su carismática lideresa y que está condenado en las próximas elecciones a ser un partido que esté en el entorno del 15% de los votos… si no se escinden en otros dos o tres partidos más. El PSOE celebrará la jubilación de su verdadera candidata, a la espera de que una alternativa a Pepu recoja los frutos en las siguientes elecciones.

Villacís ha perdido su oportunidad para el sorpasso al PP, aunque no descarto que Cs intente jugar un cambio de cromos a imagen y semejanza de Gallardón y Sahagún hace más de dos décadas. Para eso necesita que Ortega Smith apoye a un candidato de Cs y que éste reciba su apoyo (cosas veredes, querido Sancho). Precisamente el número 2 de Vox ha vivido un fracaso sin paliativos, perdiendo no solo contra su compañera Monasterio, sino también con su candidato en las Europeas. Un 40% menos de votos de los que obtuvo su lista en las generales pero, como los madridistas, celebrando su particular Valencia por ser relevantes en la elección del nuevo alcalde (o alcaldesa).

Por lo menos Carmena y los carmenistas han sido diferentes al resto de los políticos y han reconocido que su derrota ha venido por errores de gestión, excesivamente centrados en la almendra central y no tanto en los barrios obreros del sur, donde bajó sensiblemente la participación. Siempre es de celebrar una autocrítica alejada de culpar al nido de fascistas y retrógrados que abarrotan Madrid para sumirla en un apocalipsis del que estuvieron apunto de librarse en estos idílicos cuatro años.

Quizá uno de los elementos a considerar es que una de las mayores preocupaciones de la pérdida del Ayuntamiento que se lee en redes sociales sea el futuro la celebración del Orgullo Gay en el centro de Madrid (que se empezó a celebrar bajo los gobiernos del PP en Comunidad y Ayuntamiento) por la postura de Vox de llevarlo a la Casa de Campo. Quizá se despreocuparon en demasía de los alimentos de la famélica legión del sur de la capital. Pero que no se preocupen, que seguro que dirigentes y militantes de PP y Cs (y posiblemente alguno de Vox) volverán a asistir este año a la celebración, mientras esperamos que el nuevo gobierno se dedique a las infraestructuras del sur, como realizó Gallardón con el Metro.

Donde surgió una de las sorpresas más llamativas de la tarde electoral en la Comunidad de Madrid fue en el municipio obrero de Galapagar, donde las derechas sí pasaron por encima de las izquierdas, con 13 concejales frente a 8. Al menos Podemos logró una digna quinta plaza, con 2 concejales, por encima de los fascistas de Más Madrid, que se quedaron en un solitario representante. Además fueron superados por los liberales de Vox, con 3 concejales, aunque si Iglesias y Errejón hubiesen sumado sus votos habrían quedado en tercera posición con 4 ediles, igualando a Cs pero con mayor número de votos. PP y PSOE obtuvieron 6 y 5 concejales respectivamente. Un panorama desolador para los retoños de Irene y Pablo. En cambio, en las Autonómicas, su ex íntimo Errejón sí superó a la crítica de Amancio Ortega, Isa Serra, en las votaciones.

Otro análisis curioso viene del resultado en Comunidades Autónomas socialistas no sanchistas, donde destaca la fidelidad a la tradición que muestra Castilla La Mancha.

Castilla la Mancha
Tabla 3: Comparativa de resultados electorales en Autonómicas, Generales y Europeas en Castilla La Mancha. Elaboración propia.

Castilla la Mancha ha seguido su tradición de votar al centro derecha en las Generales, en las que sacó más de 13 puntos porcentuales a la izquierda, para pasar a un voto mayoritario a las izquierdas en las Autonómicas, donde se ha impuesto por 4 puntos. Se continúa la costumbre que iniciaron Bono y Barreda y que sigue García Page, quien obtuvo un 24% más de voto que Pedro Sánchez en su circunscripción, con una participación 7 puntos inferior. También resaltar cómo se ha visto beneficiado el PSOE de la reforma de la Ley Electoral realizada en tiempos de Cospedal, que le permite tener un 58% de escaños con el 44% de los votos. Curiosamente, 14% es la suma de los votos de Podemos y Vox, que se quedan fuera de la Asamblea Regional.

Finalmente, el arrastre de García Page y Borrell hacen que en las Europeas se produzca un empate técnico entre derecha e izquierda. Quien más lo habrá lamentado es Cs que hubiese estado encantado de prestar su apoyo al PSOE gratis et amore, al igual que en Extremadura. En esta Comunidad, Fernández Vara también ha incrementado un 15% sus votos y se ha pasado de una derrota por 3 puntos a una victoria por más de 10. El último elemento a destacar es el sufrimiento de los nuevos partidos en las elecciones locales y regionales, donde la capilaridad de los partidos grandes, el conocimiento y la cercanía de sus candidatos supone una fuerte barrera de entrada para los nuevos aspirantes.

extremadura
Tabla 4: Comparativa de resultados electorales en Autonómicas, Generales y Europeas en Extremadura. Elaboración propia.

Los resultados de Andalucía son también dignos de análisis. Un vuelco electoral en el que el centro derecha pasa de ganar por 6 puntos en Autonómicas a empate técnico en las Generales y a perder por 9 frente a la izquierda en las Europeas en apenas 6 meses.

andalucia
Tabla 5: Comparativa de resultados electorales en Autonómicas 2018, Generales y Europeas en Andalucía. Elaboración propia.

Susana Díaz fue la que le abrió las puertas de la Moncloa a su enemigo íntimo Sánchez mediante su profecía autocumplida en las autonómicas. El más de medio millón de votos que recuperó el PSOE en las elecciones generales no se desmovilizó y asistieron en procesión laica a las urnas. El PP también se consolidó como segunda fuerza política. Los que ya parecieron hastiados de política fueron el resto, ya que el nivel de participación de las europeas fue del mismo nivel que el de las autonómicas (60%). Podemos vivió una caída similar a la experimentada en el resto de España, Cs perdió más de un tercio de los votos, pero fue Vox el que perdió más de la mitad de los votos con relación a las generales en el feudo que les vio nacer, quedando por debajo de sus votos en las Autonómicas.

Ahora el gran reto que va a tener la coalición de gobierno en Andalucía es demostrar en estos tres años y medio que pueden transformar la Comunidad Autónoma para que deje de estar el los últimos puestos en tasa de paro o en el Informe PISA. El plazo es muy corto, pero si quieren resultar reelegidos tendrán que mostrar claros avances a la sociedad andaluza. Ese reto solo será posible en el caso de que los tres partidos colaboren activamente como equipo, algo complicado en sobre todo para los partidos que salen menos en las fotos. Si el gobierno de Moreno Bonilla triunfa (además de beneficiarse los andaluces) el PP puede colocarse en posición privilegiada (y Cs intentar capitalizar su presencia en el gobierno), pero si fracasa, el PSOE puede volver al Palacio de San Telmo y Vox tener más protagonismo como partido de oposición. Susana hará todo lo posible por resistir a su amado líder y encabezar su particular reconquista.

Los que no cambian, en su estado de hiperventilación permanente, son los independentistas en Cataluña.

cataluña
Tabla 6: Comparativa de resultados electorales de las marcas de ERC y Junts en Generales y Europeas. Elaboración propia.

El voto independentista en las elecciones europeas ha visto cómo se ha incrementado de manera considerable. Con casi un 16% menos de participación, los partidos separatistas han obtenido algo más del 50% de los votos, cuando en las generales se quedaron más de un 10% por debajo. Junts sigue rentabilizando la figura del prófugo de Waterloo, prácticamente doblando sus votos. La mayoría silenciosa vuelve a callarse, ya hastiada de la situación, mientras que los partidos más claramente constitucionalistas como PP y Cs están en un proceso de hundimiento cada vez más claro.

La sentencia del Tribunal Europeo de Derechos Humanos llegó un día parte para reafirmar que España es un estado democrático y garante de las libertades de sus ciudadanos. Un Estado que garantizó los derechos de sus ciudadanos al prohibir acciones ilegales que iban en contra de ellos. No estaría mal que todos los partidos constitucionalistas aprendiesen esta lección. No se puede seguir planteando la aplicación del artículo 155 como una defensa de España, sino como una defensa de TODOS los catalanes, de sus derechos, de su economía, de sus puestos de trabajo, de su identidad integradora. Un último recurso que se acabará aplicando llegado el momento no porque partidos extranjeros quieran, sino porque es lo que quieren unos políticos separatistas mediocres que no tienen gallardía ni altura política para encontrar una salida realista ante el miedo a un tuit acerca de 155 monedas de plata. Motivos ya han dado muchos para su aplicación, pero PP y Cs no han de dejar de explicar claramente su finalidad: proteger a todos los ciudadanos de Cataluña, nacionalistas o no.

Más temas interesantes, pero en breves:

  • La debacle de los gobiernos populistas en las ciudades de los alcaldes del cambio, menos Kichi. Pasar en Cádiz de un 56% de los votos del PP en 2011 a un 44% de Adelante Andalucía en 8 años quizá nos muestra que los políticos no son tan diferentes.
  • La pérdida del poder conservador en La Rioja con un 8% de votos que no tienen representación: Partido Riojano y Vox.
  • El descenso del PP y Las Mareas en Galicia con fuerte crecimiento del PSOE.
  • La malévola disyuntiva en Barcelona entre seguir con el populismo o caer en las manos del nacionalismo. Susto o muerte. Valls elige susto, pero Rivera tiene dificultades para discernir entre uno y otro.
  • La pérdida acusada y reiterada de presencia del PP en Cataluña (salvo Badalona y Casteldefels) y en el País Vasco (muy acusado en Vitoria, pero donde resiste algo Borja Semper en San Sebastián). El bullying sufrido por PP y Cs no se ve recompensado en votos.
  • El PNV vuelve a salir muy reforzado en las grandes capitales vascas, siguiendo su camino, lento pero seguro.
  • La batalla de Navarra (con un triunfo claro de un centro derecha unido y fracaso de nacionalistas y populistas), donde el papel del PSN será clave para decidir el gobierno.
  • ¿Será Ángel Garrido consejero en un posible gobierno de Díaz Ayuso en Madrid?
  • ¿Habrá pactos PSOE – Cs (Aragón, Castilla y León o Murcia)?
  • El puzle de Canarias con 8 partidos con representación (uno de ellos con 3 escaños, menos del 1% de los votos y clave para formar gobierno con apenas 6.000 votos).
  • La primera reelección socialista en Baleares y su triunfo claro en Asturias.
  • La Comunidad Valenciana y los mismos movimientos que en el resto de España, pero en este caso con la subida de Compromís, pasando de victoria por la mínima en Generales a victoria clara en las Europeas
  • Los posibles pactos de PP y Vox en Ceuta (dos primeras fuerzas) y Melilla (donde el partido musulmán CpM obtiene más del 30% de los votos).

Retos no van a faltar, empezando por los Europarlamentarios. La digitalización de la administración, el envejecimiento de la población, la igualdad de oportunidades de hombres y mujeres, la competitividad en un mundo cada vez más global, la transformación tecnológica, el reto de incorporar el 5G, el internet de las cosas y el coche eléctrico en nuestras sociedades, la contaminación y el cambio climático, gestionar servicios públicos de calidad, avanzar en una sociedad inclusiva en la que los Campeones en la Nieve sean protagonistas… Que terminen rápido los políticos su tiempo de gloria y cierren pactos a la brevedad. ¡¡¡Toca ponerse a trabajar!!!

Bandera feminista

Vivimos en tiempo de conflicto. Un tiempo en el que se apuesta por la división mientras se desprecia la moderación. El objetivo es vencer a la otra mitad con el argumento de que los otros son menos malos que los propios. Y en ese momento se produce la apropiación de banderas. Cada parte quiere lucir un estandarte que los identifique claramente contra los otros. Nadie quiere que haya confusiones en periodo electoral.

La izquierda acusa a la derecha de apropiarse del himno y la bandera nacional. Unos símbolos constitucionales que lograron la adhesión de toda la sociedad hace apenas 40 años, empezando por el Partido Comunista que guardó la bandera tricolor en aras de una unidad nacional que implicaba reconciliación entre todos los españoles. Esa bandera que ahora avergüenza a amplios grupos de la izquierda, mostrando un desdén hacia los emblemas de todos como si en lugar de ser un símbolo plenamente democrático se tratase de la bandera del pollo franquista.

Como contraposición a la absurda situación que se vive con la enseña nacional, se quiere ondear la bandera del feminismo de forma excluyente. Haciendo el camino contrario, la izquierda se apodera de ella como un estandarte de su propiedad. El centro o la derecha no puede ser feminista, del mismo modo que no puede citar a Machado. Adriana Lastra (PSOE) ha afirmado recientemente que han de reventar las calles el 8 de marzo para reventar las urnas el 28 de abril. Con esas afirmaciones lo único que verdaderamente se consigue es reventar un movimiento transversal, donde solo se acepta un tipo de feminismo: el que defiende sus mismas ideas.

La consecuencia es clara. Según una encuesta de El País, el 37% de las mujeres afirman que quieren participar activamente en las movilizaciones de este 8-M, frente a un 61% que afirman que no lo harán. El problema no es tanto el porcentaje (que es muy elevado), sino que las respuestas me parecen cada vez más polarizadas, en contraposición con el impacto global que generaron las manifestaciones del año pasado. Divide y perderás. Mientras tanto, muchos postulados feministas de fondo cuentan con la aprobación de una amplia mayoría de mujeres y hombres de todo signo político: romper el techo de cristal, luchar contra la violencia de género, prevenir y castigar el acoso y las agresiones sexuales a mujeres o la equiparación de las tareas en el hogar.

La sociedad está cambiando. El papel de la mujer es cada vez más protagonista en nuestra sociedad. Muchas barreras que se han derribado y otras no tardarán en caer. El esfuerzo y el tesón de muchas mujeres conocidas (aunque no tanto como deberían) han sido clave para llegar a esta situación. Pero también hay muchas otras mujeres feministas (algunas sin saber que lo eran) que han propiciado que la igualdad de derechos para las mujeres sea posible. Mujeres anónimas que han luchado en silencio desde el interior de sus familias para luchar por la igualdad y los derechos de sus hijas.

Me vienen a la memoria mis dos abuelas. Mi abuela paterna, además de trabajar, luchó para que sus dos hijas tuviesen las mismas oportunidades laborales y la misma formación universitaria que sus dos hijos. Mi abuela materna vivía en la zona rural del norte de Palencia. Se dedicaba modestamente a cultivar la tierra y atender el ganado, en minifundios a los que no había llegado la revolución agraria. De cuatro hijos sobrevivieron dos, un hombre y una mujer. La lucha por el futuro de sus hijos propició que ambos saliesen de su casa con apenas 10 años para formarse en Madrid. La niña no se iba a quedar en casa a cuidar de sus padres. Tenía derecho a luchar por un mejor futuro del que podía tener en su pueblo.

Mis abuelas tienen una historia común con muchas mujeres que renunciaron a disfrutar de sus hijos. Mujeres que salieron de sus pueblos para servir en Madrid, Barcelona o Bilbao. Mujeres que proporcionaron educación universitaria a sus hijas. Mujeres que no cogieron un avión en su vida para hacer turismo. Mujeres que hoy se pueden sentir orgullosas de ver cómo ellas luchan por romper el techo de cristal y tener un papel cada vez más protagonista en sus empresas. Ninguna de ellas fue a talleres para descubrir el mapa de su clítoris. Y a la mayoría les parece absurdo el lenguaje inclusivo. Algunas de ellas fueron a misa diaria hasta su muerte. Otras eran activistas en sindicatos. Unas eran de izquierda, otras eran de derechas y algunas incluso de centro. Pero lucharon por un mejor mundo no solo para ellas, sino sobre todo para las siguientes generaciones, por mucho sacrificio que ello les implicase.

Volviendo a la encuesta, el porcentaje de hombres y de mujeres que se declaran feministas ha aumentado de manera espectacular en los últimos cinco años. Pero llama la atención que las generaciones intermedias sean las que menos feministas se sientan, como punto intermedio entre la generación que realizó el éxodo entre el campo y la ciudad y la nueva generación, con mucho más acceso a información, más crítica y más sensible a las injusticias. Y ni quieren ni pueden esperar. Estamos en el momento en que las mujeres que se han encontrado con las mejores condiciones de igualdad de género de la historia, pero todavía son insuficientes, hasta que se consiga igualdad y libertad plena.

Afortunadamente, los cinco líderes hombres de los principales partidos políticos españoles hacen esta semana sus propuestas feministas antes del 8-M y las elecciones. Han aparecido nuevos conceptos como el feminismo liberal, cuya primera reacción ha sido la oposición del feminismo no liberal. Más división… Curiosamente, los dos principales partidos han estado a punto de ser liderados por dos mujeres, mucho más moderadas y capaces que los que finalmente los dirigen… aunque ni los militantes del PP ni los del PSOE parecen echarlas de menos.

En cualquier caso, el 8-M debe servir de reconocimiento a todas las mujeres. La dignidad y la igualdad de oportunidades no es de derechas ni de izquierdas, sino de sentido común. Luchemos por encontrar acuerdos desde la diversidad sobre lo que es verdaderamente importante y concierne a los derechos de las mujeres. Y ondeemos juntos la bandera feminista como símbolo de un éxito de toda la sociedad y no una victoria de unos sobre otros. Así se verán verán beneficiadas las mujeres… y nos veremos beneficiados los hombres.