Zenón, Aquiles y la tortuga

Zenón de Elea describió en el siglo V a.c. la paradoja de Aquiles y la tortuga. Consiste en una carrera entre el de los pies ligeros, tal y como le apoda Homero en la Ilíada, y el lento reptil con su caparazón a cuestas.

Un artículo de muyinteresante.es nos explica la paradoja. Arranca con el gran héroe Aquiles desafiando a una tortuga a una carrera a pie. Para mantener cierta equidad, se acepta dar a la tortuga una ventaja de, digamos, 500 metros. Cuando comienza la carrera, como era de esperar, Aquiles empieza a correr a una velocidad mucho más rápida que la pobre tortuga, de modo que cuando ha alcanzado la marca de los 500 metros, la tortuga apenas ha caminado 50 metros más que él. Pero cuando Aquiles ha alcanzado la marca de los 550 m, la tortuga ha caminado otros 5 y para cuando llegó a la marca de los 555 metros, la tortuga había caminado otros 0,5; luego 0,25, luego 0,125 y así sucesivamente. Este proceso continúa una y otra vez a lo largo de una serie infinita de distancias cada vez más pequeñas, con la tortuga siempre avanzando mientras Aquiles intenta alcanzarla sin conseguirlo.

La paradoja parte del siguiente enunciado: Si cada vez que la tortuga avanza un metro, Aquiles recorre diez, ¿en qué momento atrapará Aquiles a la tortuga, teniendo en cuenta que parte con 500 metros de ventaja?. Como el enunciado requiere de un movimiento previo por parte de la tortuga, la conclusión es que Aquiles nunca la alcanzará. Cada vez que llega al lugar que ocupaba la tortuga, siempre tendrá una distancia por recorrer, por pequeña que sea. Esta paradoja cobra plena actualidad, ya que se trata de un planteamiento similar al que surge con la negociación que quiere abrir nuestro Presidente con los independentistas catalanes para lograr una falaz concordia.

Los españoles negociamos en el momento de otorgarnos nuestra Constitución (CE), con un 90% de apoyo en Cataluña, un punto de equilibrio entre centralismo y autonomía, que además puede ser modificado. El equilibrio se encontró en un sistema dinámico, que nos propició pasar de ser un estado muy centralista antes de 1978 hasta convertirnos 43 años después en el segundo estado más descentralizado del mundo, solo detrás de Alemania, de acuerdo al Regional Authority Index elaborado por la universidad de Oxford.

Esta descentralización se ha logrado gracias a nuestra Constitución y no a pesar de ella. En el artículo 148 CE se establece las competencias que podrán asumir las autonomías y en el 149 las competencias exclusivas del Estado Central. Si nos fijamos, estas últimas competencias son bastante limitadas y además tienen truco. Para empezar, el apartado 3 del artículo 149 se establece que toda competencia no reservada para el estado puede ser asumida por las autonomías Las materias no atribuidas expresamente al Estado por esta Constitución podrán corresponder a las Comunidades Autónomas, en virtud de sus respectivos Estatutos. Por si esto fuera poco, el artículo 150 en su apartado 2 refleja lo siguiente: El Estado podrá transferir o delegar en las Comunidades Autónomas, mediante ley orgánica, facultades correspondientes a materia de titularidad estatal que por su propia naturaleza sean susceptibles de transferencia o delegación. Esta vía se ha utilizado para realizar Leyes de Transferencia o Delegación que han llevado a que cada vez más competencias se gestionen de manera descentralizada.

Como todo político (sea del partido que sea) en el momento en el que obtiene poder cada vez quiere más, hemos seguido en estos más de 40 años un proceso de descentralización cada vez mayor, donde toda Comunidad Autónoma tiene competencia en puertos, aunque no tenga mar. ¿Esto ha mejorado la gestión de servicios para los ciudadanos? En muchos aspectos, sin duda. Numerosos estudios demuestran que los países descentralizados mejoran la gestión. ¿Esto ha servido para una mayor corresponsabilidad de las autonomías y asumir sus aciertos y errores en la gestión? Pues no siempre. La descentralización también conlleva riesgos relacionados con eficiencia en la gestión (pérdida de unidad de mercado y prestación de servicios más costosos), que solo pueden paliarse con lealtad institucional.

En España estamos padeciendo de una política en la que es muy útil contar con un enemigo común, que es el gobierno central. Total, como nadie sabe quién es el responsable, siempre existe la posibilidad de culpar al adversario. Algo de eso hemos visto durante la pandemia. Del mismo modo, también hay países que no cuentan con tensiones regionales y entonces tiran del euroescepticismo para encontrar al chivo expiatorio necesario para tapar sus vergüenzas internas. Esta adolescencia en el comportamiento político ha estado acompañada de una campaña publicitaria exitosa, denigrando la estructura competencial española. Si consideramos 0 un escenario de completa centralización y 10 otro de independencia, la posverdad separatista vende que estamos en una situación cercana al 0 (total centralización) cuando la realidad nos coloca, siendo cicateros, al menos con una puntuación de 7 (altamente descentralizado).

En España, por tanto, no estamos en una discusión de todo o nada, sino en otra de todo o mucho. Ante esta situación, están los ingenuos (o los bienintencionados, según cada cual los quiera considerar) que reclaman un nuevo proceso de negociación para lograr la paz social. Son equidistantes que reclaman el acuerdo del 5, entre las reclamaciones independentistas y la situación actual, obviando que la reclamación vendría por alcanzar ahora un 8,5… y que en 10 años un 9,25 (alegando un nuevo 5)… y así sucesivamente. Mientras tanto, los que denunciamos que lo que se persigue con el 5 es la fatídica rima (sin vaselina) vamos a ser considerados fascistas.

¿Por qué esta situación se parece a la paradoja de Zenón? Porque en ningún caso le interesa a Cataluña llegar a una situación de 10, que sería la independencia. El salto al vacío que iniciaron en 2012 ha tenido un efecto catártico para la política independentista. Llevan casi 10 años en la que cualquier problema interno (y tienen muchos) se resuelve exaltando el conflicto externo con su enemigo preferido: el resto de España. De este modo, su nula capacidad de gestión ante la pandemia, los escándalos de corrupción de la familia Pujol, la ausencia de presupuestos o que Cataluña haya sido la autonomía con mayor recorte del gasto social entre 2009 y 2019 mientras siguen abiertas las embajadas o chiringuitos varios como TV3 pasan a segundo plano ante la supuesta opresión que España les genera.

Además, los independentistas juegan con la ventaja adicional de que las cartas están marcadas. Pueden reclamar que la ley no es un límite para ellos, sino que es un obstáculo para la democracia. En cambio, los verdaderos demócratas no podemos admitir un cambio de la ley por procedimientos ajenos a ella; no podemos aceptar referéndums no contemplados en la Constitución; y tampoco podemos realizar dejación de funciones con los millones de catalanes defensores de la legalidad.

Los separatistas catalanes van a vivir siempre de vender el sueño de la independencia. Es lo que les da de comer (y bastante bien, como nos demuestra Junqueras). Pero no tienen dinero para pagar la fiesta de un nuevo Estado. ¿O acaso no recordamos que la Generalitat estaría quebrada de no ser por la compra de su deuda a cargo del Fondo de Liquidez Autonómica (FLA)? ¿O tampoco nos acordamos que esa deuda se generó con el tripartito PSC-ERC-IC (lo que ahora sería Podemos)? ¿O que CiU (el partido en el que militaba Puigdemont) se apoyó en el PP para cambiar la errática gestión y endeudamiento del tripartito hasta que se asustó de la reacción de los indignados en 2012? No les importó el apoyo de los ahora fascistas 6 años después de que recogiesen firmas en contra de un Estatut inconstitucional. Otra mentira que ha calado en la opinión pública.

Los ingenuos (o bienintencionados) vuelven entonces a la carga. ¿Qué hacemos ante esta situación? ¿Cómo solucionar el conflicto? La respuesta, a mi juicio, está clara: NADA. No se dan las condiciones de lealtad para hacer ALGO. Lo único que puedo hacer es explicar que realmente estamos en más de un 7 de descentralización y que avanzar a un 8,5 implicaría elevados costes económicos, sociales y de justicia que no pueden ser asumidos. Si se realiza un planteamiento de deslealtad, como el que realizó en 2012 Artur Mas para exigir un pacto fiscal en plena crisis económica, lo normal es que se diga NO. Si se quiere realizar un nuevo planteamiento egoísta en 2021, lo normal es que se vuelva a decir NO. Pero si se realizan planteamientos honestos, en un esquema de negociación de ganar-ganar, reconociéndonos el valor que cada uno tenemos y poniendo en primer lugar el bienestar de las personas (con independencia de su ideología) entonces la respuesta será un clamoroso SI.

¿Cuál es el verdadero problema? Que estamos hablando de planteamientos de políticos y se está manipulando de forma maniquea los sentimientos de la población, generando enemistades donde existen importantes sinergias entre la cuarta economía de Europa y una de sus regiones más prósperas (aunque con señales de estancamiento económico por la errática gestión de su clase dirigente), generando un conflicto artificial de pobres contra pobres. Se coloca en el centro un romanticismo falso del siglo XIX, que busca soluciones egoístas a corto plazo en lugar de reformas ambiciosas de bienestar compartido a largo. El mismo planteamiento reduccionista de ganar-perder de suma cero que lleva a unos a ser los buenos y a otros los malos cuando, en verdad, existen opciones de beneficio mutuo.

¿Y cuál es la solución? Colocar en el centro a las personas. Estudiar qué es lo que genera menores costes al ciudadano y mayores cuotas de bienestar. No entrar en discusiones de quién gestiona más, sino de cómo gestionar mejor. Realizar cálculos, poner números encima de la mesa… pero sin hacernos trampas al solitario. Con honestidad. ¿Son preferibles 17 tarjetas sanitarias o es mejor una sola que permita que te atiendan sin problemas en cualquier lugar de España? La gestión de puertos y aeropuertos en Cataluña, ¿reduce los costes de gestión o los incrementa? ¿Es más eficiente la transferencia? Que se realice. ¿No lo es? Que no se realice. Tener diferentes regulaciones fitosanitarias en temas alimentarios, ¿es una ventaja o una armonización sería más beneficiosa al ser el resto de España su principal mercado (40% de sus exportaciones)? Cataluña, además de los órganos de gobierno de la Generalitat contaba en 2017 con 20 entidades públicas administrativas, 44 entidades de derecho público, 27 sociedades mercantiles y 54 consorcios. ¿Se están gestionando de manera adecuada? ¿Se pueden producir ahorros de costes gestionando algunas materias de forma centralizada para ahorrar costes y dedicarlos a otros gastos sociales o a reducción de impuestos?

Pero de esto no se habla y es el análisis que, a mi juicio, se tiene que realizar. No sé si la mejor manera de gestionar sea con una puntuación de 5, de 6 o de 9, pero lo que ya está estudiado por múltiples economistas es que una solución de 10 lleva a Cataluña a la ruina, como comprobamos con la huida de empresas ante la Declaración Unilateral de Independencia de 2017. O como hemos visto con todos los nacionalismos excluyentes en la historia de Europa. Quizá por ello en 20 años, desde 1998 hasta 2018, la renta per cápita catalana ha disminuido un 7% con relación a la madrileña (del 93 al 86%) o en 2019 la renta per cápita de Cataluña cayó por debajo de la media de la UE. Y, lo que es más sangrante, en un sistema de financiación autonómica pactado entre el PSOE y ERC. Pero mientras el enemigo sea el resto de España, no se habla de su nefasta gestión.

La verdadera aspiración de los separatistas es obtener un sistema similar al concierto económico vasco o navarro. Calcular un excedente que repartir con el resto de España que sea beneficioso para ellos y que les permite sufragar el enorme déficit (superior a los 4.000 millones de euros) que cuentan en materia de pensiones. Aprovechar el victimismo para lograr que les paguemos un rescate a cambio de una paz social que permita al resto de España contar con el privilegio de su compañía. Ese es el 9,8 al que aspiran. Esta es la razón por la que su objetivo final no es la independencia. Por eso su republiqueta duró 8 segundos. Y por eso siguen cavando y no quieren salir del agujero.

Mientras tanto, un Presidente que no es un ingenuo (ni un bienintencionado), sino un valiente oportunista que tan solo busca su interés personal, les da cuerda para seguir él en el poder. Un líder pernicioso que lo único que está consiguiendo es generar un ambiente social que justifique otro levantamiento contra la ley en el momento en el que la oposición de derecha regrese al poder. Sánchez juega con la falacia de ser el generoso Aquiles que corre bondadoso detrás de la tortuga… mientras que ella siempre se escurre con su siguiente huida hacia delante. No se dan cuenta de que la realidad destruye la paradoja en el momento en el que les dejamos correr libremente 556 metros.

Valor

El partido agonizaba. Tras una cruenta batalla de más de 20 minutos, comenzó el tiempo suplementario. Un empate a 17 goles lucía en el marcador. En un extremo del pasillo, un niño de 7 años. En el otro, su hermano, 15 meses mayor. En medio, una pelota de trapo. La regla de desempate en la prórroga era el clásico mete gol, gana. El benjamín de la familia consumó la sorpresa en Las Gaunas con un derechazo espectacular a la escuadra. El decimoctavo gol y la victoria tuvieron un alto precio… Un cuadro que contenía la foto de un elegante gallo fue el daño colateral que certificó el triunfo con el cristal roto en mil pedazos. No hubo opción a la revancha, al quedar impracticable el terreno de juego.

Fue el momento en que el valor de esos dos niños pequeños se esfumó activándose el sálvese quien pueda de acuerdo a la larga tradición española: el chivo expiatorio. Andábamos en aquel entonces escasos de la madurez necesaria para acudir los dos hermanos de la mano ante la autoridad y confesar un accidente provocado por nuestra negligencia al realizar una actividad prohibida por las más altas instancias, por lo que teníamos tres opciones. La primera consistía en culpar a una catástrofe natural, un inesperado terremoto sucedido de manera repentina en aquel lado de la casa que había ocasionado una inevitable desgracia; la segunda era culpar al autor del chut funesto, a la par que prodigioso; y la tercera era condenar al hermano mayor, que siempre ha de ser el más responsable.

Ante la falta de credibilidad de la primera opción, yo me inclinaba por la tercera mientras que mi hermano abogaba por la segunda. Pero no nos dio tiempo a expresar nuestros argumentos de forma tranquila y sosegada. Los dos hermanos nos escondimos de manera preventiva, pero la autoridad suprema no tuvo dificultad para encontrarnos una vez certificó el fatal desenlace de un gallo que nunca sirvió para pepitoria y aplicó el jarabe de zapatilla de forma democrática a ambos zagales por igual.

Al pasar a la adolescencia y la primera juventud, el valor ausente en la niñez se convertía en una presencia que nos convertía en casi adultos. El valor se demostraba con una pregunta y una respuesta. La pregunta era ¿a que no hay huevos? y la respuesta consistía en Sujétame el cubata. Una prueba más de las nefastas consecuencias que supone el grave problema del alcoholismo juvenil en España. Ya se sabe que la adolescencia es la época en la que quienes inician su proceso de abandono de la niñez (un largo periodo que a muchos les dura hasta pasados los 50) tienen la mala costumbre de cuestionar las sabias enseñanzas que su madre les ha inculcado durante tanto tiempo: ¿Si tu amigo te dice que te tires de un puente, tú te tiras? A lo que el adolescente respondería: Tan solo si me dice ¿a que no hay huevos?

Cuando uno ya es adulto, el valor se demuestra de diferentes maneras. Crear una familia, cambiar de trabajo, emprender un nuevo negocio, dejar tu lugar de origen en busca de nuevas oportunidades, hipotecarte por 30 años… Muchas de estas decisiones, ya sea en el mundo laboral o en el personal, tienen consecuencias que implican riesgos. Puedes acertar o equivocarte. Las decisiones importantes en tu vida implican un periodo de discernimiento, donde tienes que evaluar los pros y contras. En muchas ocasiones van más allá del mero sentimiento egoísta del bienestar propio, ya que las consecuencias de tus actos también afectan a otras personas. Un valor en el que ha de primar la razón sobre el sentimiento.

Por eso, cuando en esta semana se habla de la necesidad de valor para afrontar el problema que ha generado el separatismo catalán, y se vincula ese valor a la adopción de un indulto, no está de más plantearnos ante qué tipo de valor nos encontramos: infantil, juvenil o adulto.

El procés se desencadenó por un problema de valor infantil. La explosión de sentimiento independentista se produjo como reacción a la crisis económica de 2008. Se rompió el cristal del cuadro del bienestar con una recesión salvaje que implicó la pérdida de cuatro millones de puestos de trabajo en toda España y elevados recortes en los servicios públicos. El degaste del gobierno de Artur Mas implicó la respuesta de los indignados catalanes y un asalto al Parlament en el que el partido de Puigdemont sumaba mayoría con el PP. Espanya ens roba fue la solución catártica para esos gobernantes infantiles. El problema no era suyo, el problema estaba causado injustamente desde fuera.

Cataluña se rompió por la mitad. El colofón a este sinsentido vino a consecuencia de una muestra de valor adolescente. Cuando Puigdemont iba a convocar elecciones autonómicas en 2017, salió un político rufián con su particular ¿a que no hay huevos? en forma de un tuit en que mencionaba 155 monedas de plata como la razón para que el Manneken Puchi reculase y así estar ERC en posición de ganar esas elecciones. Su peculiar sujétame el cubata fue declarar unilateralmente la independencia durante apenas 8 segundos, ciego por su mancillado orgullo. Los sentimientos mataron a la razón. La consecuencia fue que el Tribunal Supremo les condenó por sedición y no por rebelión, en consideración a su inmaduro proceder. El resto de muestras de valor ya las conocemos: huir en el maletero de un coche, discursos desde Waterloo y un particular sujétame que le meto consistente en una repetición machacona del ho tornarem a fer.

Parece mentira, pero ya va para cuatro años de esta locura y ahora se reclama valor a los constitucionalistas. ¿Y en qué se supone que consiste el valor para nuestro presidente del gobierno? Nos indica que en indultar a los niños y los adolescentes, reconociendo que van a seguir comportándose como tales, porque se supone que nosotros somos los adultos y hemos de tener empatía y altura de miras. Pero una vez más nos olvidamos del sabio refrán español: el que con niños se acuesta, meado se levanta. La pena es que el gobierno ya está meado y, lo que es peor, necesita de esa lluvia dorada para subsistir. Es el precio que hemos pagado todos los ciudadanos para que Sánchez llegase al poder mediante una moción de censura y por seguir en él tras las elecciones de 2019. Un poder que mantuvo con unos que le producían insomnio por populistas y otros rechazo por querer romper España, en el modificado más falaz de la historia reciente.

¿Que hace falta valor? Sin duda. Pero valor adulto. El valor de reconocer que Cataluña es una región maravillosa en un magnífico país; que Cataluña es un motor económico y cultural de primera categoría; que el nivel de autogobierno de Cataluña es uno de los mayores entre las regiones de todo el mundo; que los partidos nacionalistas han influido con su apoyo al gobierno de España durante 20 de los últimos 28 años; que el sistema de financiación autonómico vigente fue pactado con ERC; que la causa del alto endeudamiento de Cataluña proviene de la mala gestión realizada por sus propios gobernantes o que España es uno de los primeros países en calidad democrática a nivel mundial. Y, sobre todo, el valor adulto de asumir el riesgo de perder el poder por mantener las mismas convicciones que defendías hace menos de dos años frente al desafío independentista. El valor de la justicia, no del interés. ¿A que no hay huevos?

Valor implica lealtad. Si la única salida que ofrecen los separatistas es la independencia, ¿qué gestos se pueden ofrecer? ¿Qué lugar hay para el acuerdo? ¿Por qué tengo que aceptar que no puedo ir a un territorio que forma parte de mi propio país desde hace más de 5 siglos? Siempre he sido partidario de un encaje entre Cataluña y el resto de España, pero hay que romper la clave perder-perder que se ha instalado en el pulso infantil separatista, que únicamente deriva en una estéril pelea de pobres contra pobres. Tenemos que generar una dinámica de ganar-ganar, que no se resuelve por el lado de mayor o menor autogobierno sino por proporcionar los mejores servicios a todos los ciudadanos, sea cual sea su ideología. Poner en el centro de la vida política a personas libres e iguales, no a territorios bajo el pretexto de romanticismos decimonónicos.

Si seguimos hinchándonos a cubatas, lo único que conseguiremos será una meada más grande. Para salir de un agujero, lo primero es dejar de cavar.

Roscón

Si quitamos la fruta escarchada, que es un ingrediente prescindible para muchos, son tres los elementos que se necesitan para hacer un roscón de Reyes: una buena masa, un poco de levadura y el calor del horno. Curiosamente son los mismos tres elementos que se necesitan para organizar una sedición… como acabamos de comprobar con la panda de frikis seguidores de Trump que asaltaron el Capitolio el día de Reyes.

Todo proceso de sedición surge de una masa enfurecida que se siente descontenta ante su situación, en muchas ocasiones por crisis económicas. La levadura es el catalizador que se utiliza para explicar a las masas cuál es la causa de sus problemas (el establishment, la burguesía, los ricos, los inmigrantes…), prometiendo soluciones sencillas que reviertan su descontento. Finalmente, se calienta a las masas a través de medios de comunicación afines o redes sociales… hasta que se producen los incidentes típicos de una sedición. De este modo, un grupo de estadounidenses se sienten molestos con el resultado electoral, se acusa al establishment de manipular el resultado, Trump insta al apreteu a sus seguidores en Twitter y unos exaltados terminan asaltando el Capitolio.

Los procesos de sedición ya existían a principios del siglo XIX en España, solo que se llamaban Motines. Galdós lo describió muy bien en la primera serie de sus Episodios Nacionales (El 19 de marzo y el 2 de julio) al referirse a la multitud que participó en el Motín de Aranjuez: Nada hay más repugnante que la justicia popular, la cual tiene por sí el anatema de no acertar nunca, pues toda ella se funda en lo que llamaba Cervantes el vano discurso del vulgo, siempre engañado. La turba, espoleada por el felón de Fernando VII consiguió la caída del denostado Godoy, pero no solucionó los problemas existentes. Apenas mes y medio más tarde España cayó bajo el yugo de Napoleón, padeció una sangrienta guerra de independencia durante 6 años y sufrió la posterior división de las dos Españas (liberales y absolutistas) durante más de medio siglo.

Las revoluciones de las masas se han producido a lo largo de toda la historia. El verdadero problema ha sido cuando han triunfado, como en el golpe de estado de Lenin contra la legítima república rusa de Kérenski (ocho meses después de la caída de los zares); o la movilización de las masas que llevó a Hitler al poder en Alemania para acabar con el poder constitucional de la República de Weimar desde dentro. Son los dos casos extremos, en los que la levadura en el primer caso fue el bienestar de la burguesía frente a la pobreza del pueblo y en el segundo caso la superioridad de la raza aria, lo que llevó a formar dos regímenes iliberales que sumieron en la más absoluta pobreza a aquellas poblaciones que en teoría venían a salvar.

En intensidades mucho más reducidas, hemos tenido dos procesos de masa, levadura y horno en España desde que estalló la crisis financiera de 2008. El primer proceso se vivió en Cataluña, con dos fases. En la primera (desde grupos opuestos al gobierno), la levadura era la corrupción de los partidos políticos (tres per cent) y los recortes sociales. En la segunda (alentada desde el gobierno), se cambió hábilmente la levadura para que fuese el España nos roba. La consecuencia fueron dos asaltos al Parlament, una declaración ilegal de independencia y una división de la sociedad por la mitad, que va a costar décadas superar.

El segundo proceso se vivió con dos manifestaciones cuyo lema era Rodea el Congreso. Solo un fuerte dispositivo policial evitó que viésemos escenas similares a las del Capitolio. La primera fue en 2012 (convocada por populistas que estaban fuera del Parlamento), cuya levadura fueron los recortes que imponía la Troika y la corrupción política. La segunda fue en 2016 (con los populistas dentro del Parlamento) antes de la toma de posesión de Rajoy. Un elemento paradójico es que se presionaba a unas Cortes Generales elegidas apenas 4 meses antes en unas elecciones democráticas… pero que algunos consideraban que no les representaban (a pesar de haber participado en ellas). De locos. En esa sesión del Congreso, Rajoy necesitó de la abstención del PSOE para ser investido. Ese apoyo contrario a lo prometido en las elecciones fue lo que llevó a algunos a considerar ilegítimo ese gobierno (¿paralelismos?).

Por fortuna para los que alentaron las dos protestas, ahora mismo están en el poder. Unos en Cataluña y otros en el gobierno de España. Además, la situación económica de sus líderes parece haber mejorado hasta alcanzar unas cotas de bienestar que no podían haber soñado antes de incorporarse a la casta. Por eso, ha sido un gran regalo de Reyes para España el asalto al Capitolio por parte de los seguidores de Trump, ya que ha puesto a los populistas de izquierda ante el espejo de los populistas de derecha. De ese modo, los populistos que están ahora mismo en el poder defienden el imperio de la ley frente a masas descontroladas que quieren asaltar los cielos desde las calles… al menos hasta que su nefasta gestión los devuelva al frío que supone no tocar el pelo del poder.

¿Y Vox? Preguntarán algunos. Pues yo creo que Vox tiene la levadura de las soluciones sencillas para problemas complejos que ofrecen los populismos, así como el calor de las redes sociales… pero le falta la masa. Al contrario de lo que sucede en Francia o en Alemania, en España no se producen trasvases entre extrema izquierda y extrema derecha. Cuando pones en el horno mucha levadura y poca masa, el roscón sube rápidamente, pero con la misma velocidad se desinfla como un suflé ante su falta de consistencia.

Para ser justos, han sido más bien los simpatizantes de Vox quienes han sufrido el bullying por parte de masas de extremistas de izquierdas o separatistas que al contrario. Sus votantes pueden protestar airados su descontento, pero en su mayoría no son subversivos. Por ello, su defensa de populismos de derecha (Salvini, Trump, Le Pen) les pone también ante la contradicción de su semejanza con los populismos de izquierda… lo que espero que propicie una huida de votantes hacia opciones más moderadas. Sería también el mejor regalo de Reyes para que el centro derecha español pueda ejercer una oposición real y convertirse en una alternativa viable a un gobierno demasiado influido por el menguante (por fortuna) populismo de Iglesias. Ahora solo queda que las opciones moderadas de centro derecha tengan la capacidad de articular dicha alternativa con un discurso sólido y convincente… lo que tampoco está tan claro.

Winter is coming. La crisis por la pandemia va a intensificar los problemas que ya teníamos en nuestras sociedades occidentales (envejecimiento de la población, transformación tecnológica, reto medioambiental, etc). La lucha en España, en Europa y en el mundo va a ser entre las soluciones sencillas de los populismos (de derechas o de izquierdas) o las complejas soluciones democráticas que se puedan realizar desde postulados socialdemócratas, liberales o conservadores. Populismo o democracia, no izquierdas o derechas. Que no nos engañen.

El roscón ha llegado este año con una sorpresa muy desagradable, pero espero que se convierta en un regalo en forma de lección aprendida contra el peligro de los populismos.

Inmunipunidad

Antes de la aparición del coronavirus, la humanidad ya había sufrido epidemias bastante más demoledoras. La viruela es la enfermedad que mayor número de muertes ha ocasionado en la historia de la humanidad. Más de 300 millones. Fue, sin quererlo, una de las principales causas por la que los españoles acabaron dominando el Nuevo Mundo americano. El hermano de Moctezuma, Cuitláhuac, murió a causa de la viruela en plena defensa de Tenochtitlan, una vez expulsados los españoles en La Noche Triste. Su sucesor, Cuauhtémoc, fue el último Huey Tlatoani de los mexicas, hasta que un ejército de unos diez mil tlaxcaltecas y totonacas (dirigidos por Cortés y sus 400 soldados españoles) conquistó una Tenochtitlan devastada por la falta de agua potable… y las enfermedades.

Que la viruela se convirtiese en un inesperado aliado de la Conquista, no quiere decir que fuese deseada por los españoles, sino más bien todo lo contrario. Con la obligación de velar por los Derechos Humanos reconocidos en las Leyes de Burgos (1512) y por el bienestar de los nuevos pueblos españoles, los Conquistadores empezaron a construir una amplia red de hospitales, siendo el Hospital de la Concepción de Jesús Nazareno el primero en ser construido en el continente americano. Fue fundado en Ciudad de México por Hernán Cortés en 1524 para atender tanto a cristianos como a indios. 324 hospitales adicionales se construyeron en el siglo XVI hasta un total de 843 a finales del XIX en la América Española.

Un hito muy relevante en la lucha contra la viruela sucedió en la primera década del siglo XIX, con la Real Expedición Filantrópica de la Vacuna, liderada por el médico español Francisco Javier Balmis. Su finalidad era luchar contra la viruela, afrontando el reto de llevar la vacuna al Nuevo Mundo en el cuerpo de niños huérfanos. Una expedición que dio la vuelta al mundo para evitar que miles de personas indefensas fuesen contagiadas por esta devastadora enfermedad. La vacuna es el ejemplo más claro de inmunidad, que consiste en proteger a una persona de un mal futuro.

En el lado opuesto de la inmunidad está la impunidad, que consiste en que las personas que han cometido crímenes no sean castigadas. En Norteamérica, tanto los británicos en sus trece colonias como los nuevos gobernadores tras la independencia llevaron a cabo una masacre contra los indígenas, ya que los consideraron un obstáculo para su desarrollo. Tenemos el ejemplo del británico Sir Jeffrey Amherst, precursor de las mantas infectadas de viruela, comandante en jefe del ejército de Su Majestad en Norteamérica durante el siglo XVIII y que todavía no ha sido desposeído para la historia de su título nobiliario por su crueldad inhumana.

No obstante, también existe la posibilidad de que su indigno comportamiento haya sido más bien un elemento a favor de su rango aristocrático, si tenemos en cuenta que la tradición se mantuvo en declaraciones (no muy afortunadas) del elegido británico más importante de todos los tiempos por sus propios compatriotas, Sir Winston Churchill: No admito que se haya infligido una gran injusticia contra los indios rojos de América y el pueblo negro de Australia por el hecho de que una raza superior haya llegado y ocupado su lugar. Paradójicamente, el mundo libre le debe mucho a este señor, pero dicha deuda no es objeto del presente artículo.

Otro caso fue el de Leland Stanford, primer Gobernador del Estado de California, quien pidió dinero al Gobierno Federal de Estados Unidos para organizar partidas de militares que matasen a pobladores nativos. Este antiguo territorio mexicano perdió el 80% de su población indígena desde 1848. Lamentablemente, se han retirando estatuas de Cristóbal Colón en Los Ángeles, pero todavía nadie en California ha solicitado cambiar el nombre de la Stanford University para rebautizarla como la Universidad de Gerónimo (en español, que era el idioma empleado por el líder apache). Si yo fuese de Berkeley lo propondría, aunque solo fuese por tocar los… sentimientos.

Estos ejemplos también estaban lamentablemente en sintonía con el pensamiento de muchos próceres de la independencia en Latinoamérica, como el Libertador Bolívar, quien en una carta a Francisco de Paula Santander afirmaba en 1824 que los indios son todos truchimanes, todos ladrones, todos embusteros, todos falsos, sin ningún principio de moral que los guíe. O Fructuoso Rivera, exterminador de charrúas en la matanza del Salsipuedes (1831) en Uruguay. O Bernardo O’Higgins en Chile, quien tras reconocer autonomía de los Mapuches en 1819, dijo al dejar el poder en 1823 que las razas roja y blanca no pueden crecer y prosperar en el mismo territorio. O la Guerra de las Castas en la segunda mitad del siglo XIX en México, que casi acabó con los mayas en Yucatán. O…

Todos estos personajes históricos han pasado impunes a la posteridad a pesar de las atrocidades infligidas a la población indígena. Por ello, impunidad es sinónimo de injusticia. Lo que no existe es la inmunipunidad. El doctor Balmis nunca podría haber salvado a los indígenas infectados por el regalo de las mantas envenenadas de Sir Amherst, una vez éstos ya hubiesen estado contagiados de viruela. Si vacunas a una persona que ya está infectada, tu esfuerzo es vano.

Es importante tener clara la diferencia entre estos dos conceptos para entender que, quienes buscan salvar a Puigdemont y su banda de la prisión alegando su inmunidad, realmente pretenden su impunidad. No se puede inmunizar de delitos que fueron cometidos más de un año antes de ser elegido europarlamentario. No obstante, el nuevo papel del independentismo como socio en la supuesta gobernabilidad de España (junto con la ayuda de la nueva Fiscal General del Gobierno) puede provocar que finalmente salga impune del daño causado en ese absurdo pulso de pobres contra pobres que se inventaron los secesionistas tras crear una posverdad en Cataluña para su propio beneficio, causando profundas heridas que todavía hoy supuran y que son de difícil cicatrización.

 En esto parece consistir la desjudicialización de la política: generar espacios de impunidad donde los políticos no estén obligados a responder ante la Ley. Es por ello que hoy sigue siendo tremendamente necesaria una vacuna que nos inmunice contra las dos enfermedades más mortíferas que ha creado la humanidad, aunque no aparezcan en los tratados de epidemiología: el nacionalismo (de todo tipo) y la estupidez humana. Ojalá las dejemos de padecer, del mismo modo que la humanidad ya no sufre a causa de la viruela.

PD: Agradecimiento a comunicadores tan diversos como Juan Eslava Galán, Guillermo Fesser, Elvira Roca Barea, el blog https://laamericaespanyola.wordpress.com o Academia Play, quienes han escrito muchas páginas acerca del legado español en la América a la que no viajaron mis antepasados. Además de enseñar, también hacen pasar ratos amenos y divertidos.
PD2: Si he omitido aspectos no tan positivos relatados en la Leyenda Negra, no penséis que es por ocultarlos o por crear una Leyenda Rosa (ningún proceso de Conquista en la historia de la humanidad fue un cuento de hadas), sino porque sé que seréis capaces de encontrar abundante bibliografía al respecto sin la menor dificultad.

Amistades Peligrosas

Fue una sorpresa para mí el preacuerdo sellado en 48 horas entre Sánchez e Iglesias para supuestamente gobernar juntos España. Hasta llegué a sospechar que se trataba de un truco (otro más) de Sánchez para hacer ver que unidos no iban a poder y así tener el argumento que le permitiese volver sus ojos a una gran coalición. Pero no, me temo que va en serio. Creo que detrás del acuerdo no hay complejas estrategias, sino que sencillamente se debe a la política del híper liderazgo de mediocres que estamos viviendo.

Esta campaña electoral ha acabado con un Sánchez exhausto, que ha tenido que salir de su estrategia del silencio a una agotadora agenda en la que ha tenido que multiplicarse en actos y entrevistas (meteduras de pata incluidas) con el riesgo y la presión de verse incluso fuera de La Moncloa. Todo ese estrés ha finalizado en un hastío que le ha llevado a entonar el clásico ¡a tomar por culo! junto con el ¡dejadme solo, que yo lo arreglo!  Tras esa profunda reflexión, se puso manos a la obra para llamar al otro macho alfa y cerrar en una hora lo que no había sido capaz de acordar en 6 meses.

Las consecuencias que tendría en su ya escaso prestigio o en el valor de una palabra que ha demostrado no tener, era lo de menos. De ese modo, el Doctor Fraude ya ha dejado claro cuál es su posición: estoy dispuesto a ser presidente a cualquier precio… que es lo que para él suponía llegar al gobierno con el apoyo de Podemos e independentistas. Sus potenciales aliados lo saben y tratarán de aprovecharse al máximo. Como estrategia de negociación, no parece la mejor…

Es complicado entender esa ansiedad cuando tienes a tu disposición multitud de herramientas que te pueden permitir analizar lo sucedido, conversar con tu entorno, tomar decisiones en equipo, analizar pros y contras, generar bases para soluciones sólidas… Tener calma en momentos de máxima presión es lo que diferencia a los líderes de este personaje que ha ganado las elecciones. Es como jugarte en baloncesto un triple desde medio del campo, con 20 segundos de posesión por jugar, porque te consideras el único bueno del equipo. El límite entre la audacia y la imprudencia es muy delgado en ocasiones.

Ese tipo de respuestas impulsivas se suelen producir más en adolescentes con un cubata en la mano y con otros cuantos en el estómago. Por eso, la acción de Pedro se parece más a una noche de borrachera, en la que alguien le susurra al oído la canción de Amistades Peligrosas (en versión actualizada) para que encuentre el valor para solventar una tensión sexual no resuelta durante más de seis meses, y así pueda recuperar la autoestima perdida tras las recientes calabazas de su verdadero amor (la mayoría absoluta):

Pero basta ya de tanta tontería,
Hoy voy a ir al grano,
Te voy a pedir permiso para meterte mano,
Porque otro gallo así nos cantaría…

En realidad, tampoco era necesario mucho valor para ir al grano, cuando la Penélope 2.0 esperaba al añorado Príncipe Azul revisando sus videos en youtube para que no se le borrase de la memoria la cara del ayer amante arrogante y hoy rendido a sus exigencias. Así que Iglesias tuvo que refrenar sus anhelos de darle un pico a lo Domenech a cambio de un abrazo con ojos cerrados. Un abrazo que más parecía el de dos púgiles sujetándose exhaustos para no derrumbarse, después de haberse sacudido unos trompazos que los han dejado amoratados tras casi millón y medio de votos perdidos. Eso sí, no descarto que Tyson Sánchez le echase un vistazo fugaz a la oreja de Holyfield Iglesias para tenerla bien ubicada de cara a futuro quizá no tan lejano.

Nunca es aconsejable casarse en Las Vegas borracho durante el calentón de una noche. Si a eso le sumas que la pareja va a tener que convivir con otras 6 amistades peligrosas, la estabilidad de la misma genera no pocas dudas. Unas amistades que podemos calificar de tres tipos:

  • El primero de ellos no prevé mucho problema. Es el niño revoltoso que se quejó de la dura vida que suponía vivir de la escasa paga de su papá y se fue con su abuelita. Tras ver que la abuelita tampoco le ha proporcionado tanto beneficio, se ha dado cuenta de que fuera hace mucho frío. Ya dijo desde hace meses que no iba a protestar, por lo que se le dará un juguete y se le dejará en una esquina para que no moleste.
  • El segundo es el tipo de amigo al que se le contenta con pajarillos: Un AVE a Teruel, otro directo a Santander y un tercero por debajo del Atlántico que una Las Palmas con Tenerife con escala intermedia en cada una de las otras seis islas (¡será por dinero!). Así de paso alentamos a que en las próximas elecciones surja Palencia: la Bella Desconocida; Murcia Mágica; o Cuenca Encantada.
  • Pero luego falta un último grupo para completar las Amistades Peligrosas. Un grupo que estaba en la misma situación que su amigo Iglesias, ofreciendo su flor en verano, pero viendo marchitada su esperanza en otoño. Y ahora le toca al aspirante a Presidente volver a casa cual Pimpinela tras ver cómo su búsqueda de emociones se tradujo en una pérdida de 700 mil amores. La primera reacción será ordenarle que pegue la vuelta para a continuación susurrarle al oído “págame… que tú para eso tienes experiencia”.

Y habrá que ver cuál es el precio, que no se limitará a un par de trenes y más gestión de impuestos. Un precio que no pagará el mediocre hiperlíder, sino que nos lo pondrán a nuestra cuenta, para así cerrar el círculo vicioso: investidura (censura) – relator – manifestación de Colón – elecciones – elecciones 2 – relator 2 – investidura 2. Un cierre que implica un doble fraude electoral, al haber prometido en las primeras elecciones un gobierno de progreso que no cumplió y en las segundas elecciones un gobierno moderado sin populistas ni nacionalistas, que tampoco piensa cumplir.

No obstante, esto es jugarse el futuro a la ruleta rusa. Porque hay que tener en cuenta que se precisa el apoyo de un tercer púgil vapuleado, ERC, que ha perdido casi un 15% de votos mientras que su principal rival ha subido un escaño… Y que el independentismo ha demostrado una tremenda falta de madurez, cuando sus líderes han terminado en prisión o huidos por la falta de valor de un mediocre expresidente que se vio “obligado” a declarar la independencia en lugar de convocar elecciones autonómicas por la tremenda presión que suponía un rufián tuit que hablaba de “155 monedas de plata”.

¿Serán capaces los de ERC de mantener la presión cuando les empiecen a acusar de botiflers? Porque no hay ningún acuerdo posible que no conlleve tal acusación… y un adelanto de elecciones catalanas por parte de JxC en marzo. El indulto a Junqueras de la condena a 13 años de inhabilitación para ocupar cargo público (la que más les duele) puede ser el único argumento que les lleve a apoyar el nuevo gobierno, pensando en su futura Presidencia de la Generalitat con los mismos dos socios. ERC intentará alargar al máximo los plazos antes de responder. Mientras tanto, a ver quién garantiza el orden en Cataluña frente a los CDR…

Esto es una tragedia de dimensiones mucho más profundas de lo que pueda parecer. Cambios de opinión de los políticos se han producido anteriormente, pero siempre intentaban explicar a la sociedad de nuevas condiciones que les obligaban a modificar sus decisiones (con gran dolor por su parte). En cambio, este ejercicio de cinismo no se ha tratado de disimular ahora. Se abre una nueva dimensión, en la que se solicitan adhesiones por lo que uno es: progresista, socialista, resistente, alto, guapoen lugar de lo que uno hace, promete o argumenta. His person es buena per se, lo que le permite mentir y estafar, mientras que sus rivales son los malos (por su naturaleza fascista). Esto lo legitima para obtener el poder por nuestro bien. Esto es maquiavélico y profundamente divisorio: buenos y malos. El fin justifica sus medios.

Otro problema es que Sánchez se ha lanzado a una negociación sin plan B. Ha optado por setas para que sus amistades se queden con los Rolex. No se han abierto canales de comunicación con la otra alternativa: un acuerdo con Cs y una abstención del PP que ahora mismo sería tremendamente complicado y necesitaría de grandes esfuerzos… pero que sería una mejor solución. Lamentablemente, ya lleva años diciendo no es no. Y eso hace que Sánchez sea el principal obstáculo a las soluciones moderadas, porque ¿cómo se podrían fiar PP o Cs de él para un gobierno de concentración después de lo que está haciendo? ¿No sería la primera cabeza a solicitar para conseguir un gobierno estable para España?

Mientras tanto, otro hiper líder en paro exclamará desde casa, mientras le da mortadela a su perrito ya no lechero: ¡Yo lo sabía! ¡Yo os avisé de la banda!

A trabajar

Por fin se ha acabado el periodo en el que los políticos tienen que mostrarse amables y cercanos y ya se van a tener que poner a trabajar, subir impuestos, imponernos multas e incluso hasta algunos gestionar sus administraciones con acierto. Hasta lo vamos a agradecer después de lo simpáticos que han estado con nosotros durante casi un año.

Como estaba previsto, las elecciones europeas han pasado más desapercibidas que las locales y autonómicas. Al igual que en Kenia importa más si eres Kikuyu, Luo o Massai, en España (e imagino que en el resto de los países europeos) parece más importante lo que pasa en nuestros pueblos y regiones que los populistas no hayan alcanzado el tercio de bloqueo en la Eurocámara (aunque sigan siendo muy relevante y preocupantes en Francia o Italia), que los populares hayan ganado a los socialdemócratas, que los liberales hayan crecido o que el Brexit haya ganado con el ex dimitido Farage a la cabeza… aunque el futuro pase por mayor poder en Europa y menos en los estados.

Nos fijaremos entonces en lo doméstico… Las elecciones del domingo se resumen en la final de Copa del día anterior. En tiempo de derrotas, en una temporada nefasta para los madridistas, el alivio lo dan las derrotas del Barcelona en Anfield y contra el Valencia en la final de Copa. No hay mejor símil ante la clara derrota del centro derecha (y el triunfo del PSOE), que la han visto compensada por el fracaso de Carmena en Madrid, pero de eso hablaremos luego.

Analizar todos los datos que dan tantas votaciones es imposible, por lo que intentaremos ver algunos que realmente causan curiosidad. Empezamos por el resultado global de las Generales comparado con el resultado de las Europeas.

generales Vs europeas
Tabla 1: Resultados Elecciones Generales vs Europeas en toda España. Elaboración propia.

Lo primero que destaca es que Iván Redondo (perdón, Pedro Sánchez) acertó (para sus intereses) en el orden en el que convocó las elecciones. Solo le faltó que Podemos le ayudase… o no. O quizá prefiere poner presión en Cs. Comparando los resultados de toda España en Generales con relación a las Europeas, se ha pasado de un empate técnico a 11,2 millones de votos entre los dos bloques que se han querido construir artificialmente (aunque lo usaremos para el análisis) de izquierda y derecha a una victoria por más de 1 millón de votos de las izquierdas. También se ha producido una gran desmovilización del electorado, donde ha podido influir el desánimo que siempre se produce en los votantes que se consideran perdedores.

En las Europeas se ha producido la recuperación del bipartidismo, que pasa del 45% al 53% de los votos, siendo el PP el único partido que sube (aunque menos del 4% que aparece en la tabla si añadimos los votos de Navarra Suma en las Generales). Si Dolors Montserrat es mejor candidata que Pablo Casado, el líder del PP tiene un grave problema. Por otro lado, los dos extremos (Vox y Podemos) han sufrido de una debacle sin paliativos en las elecciones que en teoría mejor les conviene (al ser circunscripción única). Esto ha sido muy resaltado por los medios, pero no se ha comentado tanto que Cs ha perdido 1 de cada 3 votos que obtuvo hace apenas un mes. Tendremos que ver si ahora Rivera tiene que volver a replantearse qué quiere ser de mayor, cuando parecía que ya lo tenía claro.

Sería muy interesante saber de dónde sumó votos adicionales el PP (y los motivos del cambio): si de la pérdida de los 1,4 millones de Cs o de los 1,3 de Vox. Igual eso sirve para poner de acuerdo a Casado y Núñez Feijoo en una estrategia común. Borrell, mientras tanto, ha elevado un 4% el resultado del PSOE (superando en porcentaje a su jefe Sánchez en las generales), con un número similar de votos. Igual él también recibió votos de Cs…

En cuanto a otras elecciones, sin duda el mayor triunfador de la noche ha sido Miguel Ángel Revilla, aunque solo haya sido portada en el Diario Montañés. A sus 76 años, el menos casto de la casta ha conseguido finalmente ganar las elecciones en Cantabria, después de haber sido presidente 12 años y 8 vicepresidente. Tras acostarse para estar en el poder con PP, PSOE y Podemos, solo le queda ahora al antiguo responsable comarcal en Torrelavega del sindicato vertical franquista (aunque en su caso se le perdona) seguir la tradición y apoyar a Cs para que el partido de Rivera sea el que gobierne la Comunidad sin ser el partido más votado. Eso es un éxito a la perseverancia y no el de Abel Caballero, que únicamente obtuvo el 67% de los votos en Vigo para un PSOE que solo obtuvo un 36% en las generales en dicha localidad.

Como de Madrid se va al cielo y la batalla de Madrid era la más encarnizada entre los que quieren pasar y los que se quieren quedar, también vale la pena echarle un vistazo, porque deja datos muy curiosos:

Madrid Europeas
Tabla 2: Comparativa de resultados electorales en la Ciudad de Madrid en Elecciones Autonómicas, Municipales, Generales y Europeas. Elaboración propia.

El político más votado de las cuatro últimas elecciones celebradas en la capital del Reino ha sido un… catalán. Para que digan que Madrid no es una ciudad abierta. Como estamos acostumbrados a que gatos son cuatro, Borrell ha ganado en votos a Manuela Carmena y a Pedro Sánchez en las Generales, con un 13% menos de participación. Casado venció por los pelos a Díaz Ayuso y a Dolors Montserrat pero perdió con Martínez Almeida. La victoria de la derecha con relación a la izquierda fue de 10 puntos en las generales, pero bajó a apenas 4 en autonómicas y municipales, lo que no parece casar tan bien con la idea de que la apuesta por sus candidatos fuese la óptima en una plaza en la que se hacían tantas alertas contra el populismo. La diferencia entre los bloques, sin embargo, se vuelve a incrementar a 6 puntos en las europeas.

Carmena, aunque le dio todo su cariño (concreto y abstracto) a Errejón, apenas consiguió trasvasarle el 50% de sus votos, que regresaron a Gabilondo en las Autonómicas. Esto nos hace intuir que Más Madrid no podrá sobrevivir a su carismática lideresa y que está condenado en las próximas elecciones a ser un partido que esté en el entorno del 15% de los votos… si no se escinden en otros dos o tres partidos más. El PSOE celebrará la jubilación de su verdadera candidata, a la espera de que una alternativa a Pepu recoja los frutos en las siguientes elecciones.

Villacís ha perdido su oportunidad para el sorpasso al PP, aunque no descarto que Cs intente jugar un cambio de cromos a imagen y semejanza de Gallardón y Sahagún hace más de dos décadas. Para eso necesita que Ortega Smith apoye a un candidato de Cs y que éste reciba su apoyo (cosas veredes, querido Sancho). Precisamente el número 2 de Vox ha vivido un fracaso sin paliativos, perdiendo no solo contra su compañera Monasterio, sino también con su candidato en las Europeas. Un 40% menos de votos de los que obtuvo su lista en las generales pero, como los madridistas, celebrando su particular Valencia por ser relevantes en la elección del nuevo alcalde (o alcaldesa).

Por lo menos Carmena y los carmenistas han sido diferentes al resto de los políticos y han reconocido que su derrota ha venido por errores de gestión, excesivamente centrados en la almendra central y no tanto en los barrios obreros del sur, donde bajó sensiblemente la participación. Siempre es de celebrar una autocrítica alejada de culpar al nido de fascistas y retrógrados que abarrotan Madrid para sumirla en un apocalipsis del que estuvieron apunto de librarse en estos idílicos cuatro años.

Quizá uno de los elementos a considerar es que una de las mayores preocupaciones de la pérdida del Ayuntamiento que se lee en redes sociales sea el futuro la celebración del Orgullo Gay en el centro de Madrid (que se empezó a celebrar bajo los gobiernos del PP en Comunidad y Ayuntamiento) por la postura de Vox de llevarlo a la Casa de Campo. Quizá se despreocuparon en demasía de los alimentos de la famélica legión del sur de la capital. Pero que no se preocupen, que seguro que dirigentes y militantes de PP y Cs (y posiblemente alguno de Vox) volverán a asistir este año a la celebración, mientras esperamos que el nuevo gobierno se dedique a las infraestructuras del sur, como realizó Gallardón con el Metro.

Donde surgió una de las sorpresas más llamativas de la tarde electoral en la Comunidad de Madrid fue en el municipio obrero de Galapagar, donde las derechas sí pasaron por encima de las izquierdas, con 13 concejales frente a 8. Al menos Podemos logró una digna quinta plaza, con 2 concejales, por encima de los fascistas de Más Madrid, que se quedaron en un solitario representante. Además fueron superados por los liberales de Vox, con 3 concejales, aunque si Iglesias y Errejón hubiesen sumado sus votos habrían quedado en tercera posición con 4 ediles, igualando a Cs pero con mayor número de votos. PP y PSOE obtuvieron 6 y 5 concejales respectivamente. Un panorama desolador para los retoños de Irene y Pablo. En cambio, en las Autonómicas, su ex íntimo Errejón sí superó a la crítica de Amancio Ortega, Isa Serra, en las votaciones.

Otro análisis curioso viene del resultado en Comunidades Autónomas socialistas no sanchistas, donde destaca la fidelidad a la tradición que muestra Castilla La Mancha.

Castilla la Mancha
Tabla 3: Comparativa de resultados electorales en Autonómicas, Generales y Europeas en Castilla La Mancha. Elaboración propia.

Castilla la Mancha ha seguido su tradición de votar al centro derecha en las Generales, en las que sacó más de 13 puntos porcentuales a la izquierda, para pasar a un voto mayoritario a las izquierdas en las Autonómicas, donde se ha impuesto por 4 puntos. Se continúa la costumbre que iniciaron Bono y Barreda y que sigue García Page, quien obtuvo un 24% más de voto que Pedro Sánchez en su circunscripción, con una participación 7 puntos inferior. También resaltar cómo se ha visto beneficiado el PSOE de la reforma de la Ley Electoral realizada en tiempos de Cospedal, que le permite tener un 58% de escaños con el 44% de los votos. Curiosamente, 14% es la suma de los votos de Podemos y Vox, que se quedan fuera de la Asamblea Regional.

Finalmente, el arrastre de García Page y Borrell hacen que en las Europeas se produzca un empate técnico entre derecha e izquierda. Quien más lo habrá lamentado es Cs que hubiese estado encantado de prestar su apoyo al PSOE gratis et amore, al igual que en Extremadura. En esta Comunidad, Fernández Vara también ha incrementado un 15% sus votos y se ha pasado de una derrota por 3 puntos a una victoria por más de 10. El último elemento a destacar es el sufrimiento de los nuevos partidos en las elecciones locales y regionales, donde la capilaridad de los partidos grandes, el conocimiento y la cercanía de sus candidatos supone una fuerte barrera de entrada para los nuevos aspirantes.

extremadura
Tabla 4: Comparativa de resultados electorales en Autonómicas, Generales y Europeas en Extremadura. Elaboración propia.

Los resultados de Andalucía son también dignos de análisis. Un vuelco electoral en el que el centro derecha pasa de ganar por 6 puntos en Autonómicas a empate técnico en las Generales y a perder por 9 frente a la izquierda en las Europeas en apenas 6 meses.

andalucia
Tabla 5: Comparativa de resultados electorales en Autonómicas 2018, Generales y Europeas en Andalucía. Elaboración propia.

Susana Díaz fue la que le abrió las puertas de la Moncloa a su enemigo íntimo Sánchez mediante su profecía autocumplida en las autonómicas. El más de medio millón de votos que recuperó el PSOE en las elecciones generales no se desmovilizó y asistieron en procesión laica a las urnas. El PP también se consolidó como segunda fuerza política. Los que ya parecieron hastiados de política fueron el resto, ya que el nivel de participación de las europeas fue del mismo nivel que el de las autonómicas (60%). Podemos vivió una caída similar a la experimentada en el resto de España, Cs perdió más de un tercio de los votos, pero fue Vox el que perdió más de la mitad de los votos con relación a las generales en el feudo que les vio nacer, quedando por debajo de sus votos en las Autonómicas.

Ahora el gran reto que va a tener la coalición de gobierno en Andalucía es demostrar en estos tres años y medio que pueden transformar la Comunidad Autónoma para que deje de estar el los últimos puestos en tasa de paro o en el Informe PISA. El plazo es muy corto, pero si quieren resultar reelegidos tendrán que mostrar claros avances a la sociedad andaluza. Ese reto solo será posible en el caso de que los tres partidos colaboren activamente como equipo, algo complicado en sobre todo para los partidos que salen menos en las fotos. Si el gobierno de Moreno Bonilla triunfa (además de beneficiarse los andaluces) el PP puede colocarse en posición privilegiada (y Cs intentar capitalizar su presencia en el gobierno), pero si fracasa, el PSOE puede volver al Palacio de San Telmo y Vox tener más protagonismo como partido de oposición. Susana hará todo lo posible por resistir a su amado líder y encabezar su particular reconquista.

Los que no cambian, en su estado de hiperventilación permanente, son los independentistas en Cataluña.

cataluña
Tabla 6: Comparativa de resultados electorales de las marcas de ERC y Junts en Generales y Europeas. Elaboración propia.

El voto independentista en las elecciones europeas ha visto cómo se ha incrementado de manera considerable. Con casi un 16% menos de participación, los partidos separatistas han obtenido algo más del 50% de los votos, cuando en las generales se quedaron más de un 10% por debajo. Junts sigue rentabilizando la figura del prófugo de Waterloo, prácticamente doblando sus votos. La mayoría silenciosa vuelve a callarse, ya hastiada de la situación, mientras que los partidos más claramente constitucionalistas como PP y Cs están en un proceso de hundimiento cada vez más claro.

La sentencia del Tribunal Europeo de Derechos Humanos llegó un día parte para reafirmar que España es un estado democrático y garante de las libertades de sus ciudadanos. Un Estado que garantizó los derechos de sus ciudadanos al prohibir acciones ilegales que iban en contra de ellos. No estaría mal que todos los partidos constitucionalistas aprendiesen esta lección. No se puede seguir planteando la aplicación del artículo 155 como una defensa de España, sino como una defensa de TODOS los catalanes, de sus derechos, de su economía, de sus puestos de trabajo, de su identidad integradora. Un último recurso que se acabará aplicando llegado el momento no porque partidos extranjeros quieran, sino porque es lo que quieren unos políticos separatistas mediocres que no tienen gallardía ni altura política para encontrar una salida realista ante el miedo a un tuit acerca de 155 monedas de plata. Motivos ya han dado muchos para su aplicación, pero PP y Cs no han de dejar de explicar claramente su finalidad: proteger a todos los ciudadanos de Cataluña, nacionalistas o no.

Más temas interesantes, pero en breves:

  • La debacle de los gobiernos populistas en las ciudades de los alcaldes del cambio, menos Kichi. Pasar en Cádiz de un 56% de los votos del PP en 2011 a un 44% de Adelante Andalucía en 8 años quizá nos muestra que los políticos no son tan diferentes.
  • La pérdida del poder conservador en La Rioja con un 8% de votos que no tienen representación: Partido Riojano y Vox.
  • El descenso del PP y Las Mareas en Galicia con fuerte crecimiento del PSOE.
  • La malévola disyuntiva en Barcelona entre seguir con el populismo o caer en las manos del nacionalismo. Susto o muerte. Valls elige susto, pero Rivera tiene dificultades para discernir entre uno y otro.
  • La pérdida acusada y reiterada de presencia del PP en Cataluña (salvo Badalona y Casteldefels) y en el País Vasco (muy acusado en Vitoria, pero donde resiste algo Borja Semper en San Sebastián). El bullying sufrido por PP y Cs no se ve recompensado en votos.
  • El PNV vuelve a salir muy reforzado en las grandes capitales vascas, siguiendo su camino, lento pero seguro.
  • La batalla de Navarra (con un triunfo claro de un centro derecha unido y fracaso de nacionalistas y populistas), donde el papel del PSN será clave para decidir el gobierno.
  • ¿Será Ángel Garrido consejero en un posible gobierno de Díaz Ayuso en Madrid?
  • ¿Habrá pactos PSOE – Cs (Aragón, Castilla y León o Murcia)?
  • El puzle de Canarias con 8 partidos con representación (uno de ellos con 3 escaños, menos del 1% de los votos y clave para formar gobierno con apenas 6.000 votos).
  • La primera reelección socialista en Baleares y su triunfo claro en Asturias.
  • La Comunidad Valenciana y los mismos movimientos que en el resto de España, pero en este caso con la subida de Compromís, pasando de victoria por la mínima en Generales a victoria clara en las Europeas
  • Los posibles pactos de PP y Vox en Ceuta (dos primeras fuerzas) y Melilla (donde el partido musulmán CpM obtiene más del 30% de los votos).

Retos no van a faltar, empezando por los Europarlamentarios. La digitalización de la administración, el envejecimiento de la población, la igualdad de oportunidades de hombres y mujeres, la competitividad en un mundo cada vez más global, la transformación tecnológica, el reto de incorporar el 5G, el internet de las cosas y el coche eléctrico en nuestras sociedades, la contaminación y el cambio climático, gestionar servicios públicos de calidad, avanzar en una sociedad inclusiva en la que los Campeones en la Nieve sean protagonistas… Que terminen rápido los políticos su tiempo de gloria y cierren pactos a la brevedad. ¡¡¡Toca ponerse a trabajar!!!

Generales 2019

Susana Díaz, la división del centro derecha, Zapatero, el miedo, el amateurismo y el conformismo han sido relevantes en unas elecciones en las que las encuestas han acertado por una vez. El mayor protagonista ha sido Pedro Sánchez, con una victoria abrumadora respecto de su más inmediato perseguidor. Hay que felicitarle y esperar que tenga un gestión exitosa, ya que de ella nos beneficiaríamos todos los españoles, que tenemos una cantidad enorme de retos delante, aunque de muchos no se haya hablado en campaña.

La clave del éxito de las encuestas lo ha provocado el acierto en el porcentaje de participación. Casi 2 millones de personas más han votado en esta elección, que tenía un censo inferior en 1,7 millones de electores en 2019 respecto a 2016 (34,8 frente a 36,5). Una participación masiva es siempre una gran noticia (sobre todo para el sector más movilizado). La consecuencia la podemos ver claramente en la comparación de los resultados de las elecciones autonómicas andaluzas con las generales. El 60% del casi millón de nuevos votos en estas elecciones en Andalucía han ido a parar al PSOE. Dos tercios al bloque de izquierdas. Y apenas han transcurrido 5 meses.

 GeneralesAutonómicas% Voto nuevo
EscañosVotos%EscañosVotos%
PSOE241.563.82834%331.009.24327%59%
Cs11808.86518%21659.63118%16%
PP11785.19917%26749.27520%4%
PODEMOS9651.16014%17584.04016%7%
VOX6611.22013%12395.97811%23%
TOTAL 4.630.065  3.691.859 938.206

El resultado, no obstante, tampoco sería para tirar cohetes por parte del PSOE. Si lo analizamos por bloques, la victoria del bloque de la izquierda sobre la derecha ha sido por apenas 10 mil votos (el 0,2% del electorado) en un feudo tradicionalmente socialista, pero su premio es de 5 escaños más (el 8,2%). 30 mil votos más de PP y Cs valen 2 escaños menos que los votos del PSOE y 40 mil votos más de Podemos suponen 3 escaños más que los votos de Vox. En las nuevas elecciones, Vox se ha accionado en más de 200 mil nuevos votantes hasta casi superar a Podemos, pero la izquierda ha reaccionado en casi 650 mil, con un PP plano y Cs que también mejora significativamente (150 mil). Susana Díaz abrió el camino a Pedro Sánchez. Vivió su profecía autocumplida al alertar sobre un fantasma muy vivo que le llevó a hacer las maletas del palacio de San Telmo. Sin embargo, su prédica en el desierto de las autonómicas ha sido un oasis para el PSOE en las generales. Parajodas de la vida…

Otra de las claves de las elecciones ha sido la división entre el centro derecha. Mucho se ha escrito acerca de las tres derechas, pero abruma el dato de que PP y Ciudadanos hayan conseguido exactamente el mismo número de representantes en el Congreso que el PSOE (123 escaños), con la diferencia de haber obtenido más de 1 millón de votos extra (un 13,5% más). Ésta ha sido la principal batalla de las elecciones. Ser el primero de los perdedores, con pellizcos de monja entre Rivera y Casado. No obstante (y me parece un error) en el PP se van a fijar más en el dato de que la suma de sus votos con Vox superan los 7 millones (tan solo un 6% menos que el PSOE) pero suponen 33 escaños menos (un 27%). A Vox le cuesta un 83% más que al PSOE obtener escaño (como a IU hace no tantos años). A Podemos un 46%. Los más baratos, los de Bildu y el Partido Regionalista de Cantabria (poco más de 50 mil votos).

 20192016
EscañosVotos%votos x escaño EscañosVotos%votos x escaño 
PSOE1237.480.75528,7%60.8190,0%855.424.70922,7%63.82010,6%
PP664.356.02316,7%66.0008,5%1377.906.18533,0%57.7090,0%
Cs574.136.60015,9%72.57219,3%323.123.76913,1%97.61869,2%
PODEMOS423.732.92914,3%88.87946,1%715.049.73421,1%71.12323,2%
VOX242.677.17310,3%111.54983,4%046.6380,2%  
OTROS382.635.72810,1%69.36114,0%251.659.5206,9%66.38115,0%
  25.019.208    23.210.555   

 Cs ha decidido luchar por la hegemonía en el centro derecha y su principal objetivo (casi conseguido) ha sido desbancar al PP como principal partido de la oposición. Rivera (por fin) ya tiene claro qué quiere ser de mayor. El PP se ha mostrado obsesionado por cerrar la sangría que preveía por la derecha de Vox. Posiblemente haya sido también artífice para que Vox no haya obtenido un resultado más alto, pero hizo más creíble el miedo a la entrada de la extrema derecha en el gobierno y ayudó a que la izquierda se movilizara. Por otro lado, Cs ha obtenido la recompensa del voto más moderado y receloso de Vox. La conclusión va a ser clara, Cs no se puede permitir pactar con el PSOE, ya que estaría en juego su supervivencia y regalaría el centro derecha al PP. La misma disyuntiva en la que estaba el PSOE del “no es no” ante Podemos.

Zapatero fue quien introdujo en España el lema del talante. España es un país muy visceral, en el que se pasa con celeridad de estar exaltado con un problema a ser los más moderados y quitarle importancia en el momento en el que dicho problema se apacigua. Con poco tiempo de margen se genera otro problema y la exaltación se pasa a esa nueva preocupación. Y así sucesivamente. España ha pasado en un tiempo récord de estar hondamente preocupada con las consecuencias de la amenaza golpista (el relator) a poner el foco en el riesgo de la ultraderecha (manifestación en Colón). Menos de una semana. Así, partidos que en otras elecciones se presentaban amenazadoras para la estabilidad han proyectado una imagen de moderación (Pablo Iglesias en los debates es un ejemplo paradigmático), lo que ha casado mucho mejor con la sensibilidad del electorado.

El miedo a la ultraderecha (que se lo han ganado a pulso en algunas manifestaciones, como cerrar cadenas de televisión) ha movilizado a más de millón y medio de personas más a votar en contra de opciones de derecha (PSOE + Podemos + Otros) respecto a las elecciones de 2016, mientras que el perfil más bronco de la derecha apenas ha movilizado a su electorado (100 mil votos adicionales). Torra, Otegi, Puigdemont o el separatismo se consideran un riesgo más lejano que la extrema derecha. El talante típico español también está llevando a que en el País Vasco y Cataluña las posiciones constitucionalistas estén quedando cada vez más relegadas. Es duro, pero nadie quiere recordar los años trágicos del País Vasco y una fuerza como el PP ya no tiene representación, a pesar de su sacrificado esfuerzo por acabar con el terrorismo. La suma de PP, Cs y Vox suman casi el 13% de los votos, pero ningún escaño. Bildu el 16,7% y 4.

También parece sentirse el mensaje de hastío de los ciudadanos por el tema separatista catalán. A nadie le gusta que se mencione de manera repetida a su tierra como fuente de problemas… aunque en realidad los estén sufriendo. Cada vez más personas quieren que se cierre el conflicto sin importar cómo y están dispuestas a ceder a cambio de tranquilidad. Se ha manifestado un rechazo al 155, cuando en realidad son los independentistas quienes más quieren esa solución como salida a un laberinto en el que han decidido encerrarse. También es muy español tener compasión con el perdedor, sobre todo si le espera la cárcel. Nos gusta un final sin vencedores ni vencidos (38% de votos de las camisetas blancas de PSC + Podemos).

Los independentistas han engañado a toda la sociedad catalana, pero lo importante para la mayoría parece ser la tranquilidad. El conformismo. Para ello hay que salvarles. Los indultos y los pactos contrarios al interés general están cada vez más cercanos, sin necesidad de solicitarles empatía. Eso sí, el aspecto más positivo es que los partidos independentistas (ERC, JxCat y Front Republicà) se han quedado muy lejos de su techo de 2 millones de votos (1,6) y tan solo un 39%. Los constitucionalistas un 20%, a pesar de dos muy buenas candidatas… a ojos del resto de España. Y todo ello con un nivel de participación muy parecido al de las últimas autonómicas de 2017.

En cuanto a la debacle del PP. Creo que un aspecto fundamental ha sido la falta de cuajo de su líder. Cuando tienes ansiedad y quieres hacer muchas cosas en poco tiempo, el resultado es que finalmente las haces todas mal. Es curioso comparecer a las elecciones con el lema Valor Seguro, cuando los candidatos de los que te rodeas no transmiten ni de lejos esa seguridad. No puede culpar a la herencia de Rajoy, cuando él ha elegido su propio equipo abjurando del pasado (más de un 80% de renovación). Poner a Zape Egea como tándem dirigente junto a Zipi Casado no parece ser la mejor opción para suceder a Pantuflo Rajoy. El PP decidió convertirse en uno más y precisamente en eso se ha convertido. Además, el futuro no es alentador con designaciones como la de Dolors Montserrat como número 1 al Parlamento Europeo o la de Díaz Ayuso y Martínez-Almeida en Madrid.

Por los extremos, Podemos ha vencido a Vox. En este caso, su millón más de votos ha supuesto 18 escaños adicionales (casi el doble). Si ahora se hiciera una pregunta acerca de qué partido de los dos es más moderado, seguro que la mayoría fallaría a favor de Podemos. Curioso en un partido que prometía asaltar los cielos. Posiblemente sea porque las hipotecas favorecen la moderación… Me alegro de que Vox se haya quedado apenas en la valla del 10%, pero me preocupa que Podemos esté por encima del 14. Eso sí, ahí es dónde va a tener el primer escollo Pedro Sánchez, que podría llevarle a una repetición de elecciones (aunque sea poco probable). El crecimiento electoral del PSOE ha venido de aprovechar el apoyo gratis de Podemos en la moción de censura (sin entrar en el gobierno), lo que le ha proporcionado los focos mediáticos del poder, de los que Ivan Redondo ha hecho uso y abuso. Todo el rédito se lo llevó Sánchez y dudo mucho que Iglesias lo vaya a permitir nuevamente.

Si finalmente queremos dividir por bloques: la izquierda ha obtenido 11,2 millones de votos. La derecha igual. Un empate técnico que se traduce en 165 escaños de la izquierda por 149 de la derecha y 36 de nacionalistas y regionalistas. Ahora esto se ha de traducir en las 12 elecciones autonómicas de mayo, donde (con los datos de estas elecciones) la derecha estaría por delante en Madrid, Aragón, Castilla la Mancha, Castilla y León, La Rioja y Murcia; la izquierda en Navarra, Cantabria, Baleares y Asturias; y todo por decidir en Canarias y Extremadura. ¿Quién dijo aburrimiento?

Éste es el país que tendrá que gobernar Sánchez, con 425 mil votos menos que Rajoy hace 3 años. Panorama tremendamente dividido, aunque aparente ser una victoria abrumadora. Ojalá tenga éxito, aunque mi escepticismo sea elevado. Espero que haga un buen uso del Falcon… y que no le dé por escribir (o firmar) otro libro… o tesis.

Bullying

Para que el bullying tenga éxito se tiene que producir una combinación entre un tipo de persona extraordinaria y dos tipos de persona ordinaria. El bullying lo padece habitualmente gente fuera de lo cotidiano en sociedades que sufren de un alto grado de homofilia (amor a lo igual) y elevadas dosis de heterofobia (miedo a lo distinto).

Las personas que sufren bullying SON diferentes. Son personas que no se adaptan a los patrones de la normalidad. Los motivos son amplios y diversos. Personas que son menos capaces de lo normal y son considerados tontos. Personas más capaces de lo normal y son considerados empollones. Personas con profundas creencias religiosas y que son perseguidas por su credo (ya sea católico, musulmán o judío). Personas que no saben o no pueden relacionarse adecuadamente con sus compañeros y son atacados por raros. Gays o amanerados que son considerados maricones. Personas que son inadaptadas y rebeldes o con problemas familiares y que son perseguidas porque han estado envueltos en todo tipo de conflictos desde pequeños… O personas con ideología constitucionalista en un ambiente separatista. Todos ellos reciben ataques por lo que SON, no por lo que HACEN.

El segundo elemento son las personas ordinarias, en el sentido de vulgares. Son aquellos seres despreciables que se creen con la autoridad suficiente para pegar collejas a otra persona. Son tan viles que generalmente les falta el valor de llevar a cabo su labor depuradora en solitario, sino que necesitan esconderse en el cobarde anonimato de una jauría despreciable. Este tipo de persona está autorizada a maltratar a su próximo, ya que ellos SON los buenos. Tienen el mandato, aunque no sabemos quién lo ha otorgado, para imponer SU justicia, ya que han de impedir que aquellas personas diferentes a ellos (los elegidos) contaminen al resto de la sociedad.

El tercer y definitivo elemento de esta ecuación de círculo vicioso son el otro tipo de personas ordinarias: las normales y corrientes. Todas esas personas que SON promedio (o mediocres). Dentro de este último grupo están las personas que no se van a atrever a golpear a nadie, pero que entienden lo que está pasando. Son las personas que en el fondo opinan que si una persona está sufriendo acoso es porque algo habrán hecho o porque en el fondo se lo merecen. Son aquellas personas que pueden ver a su vecino y pensar en cuántas tobas le habrán caído en el patio del colegio. También lo forman otras personas que son normales y corrientes y que no quieren que su estatus cambie. Su único afán es que la sangre no los salpique y no levantar mucho la voz ante los abusos, no vaya a ser que de repente se conviertan en personas extraordinarias.

Pero el peor grupo de todos es aquél en el que se combinan en cierta manera los dos elementos de ordinariez. Son aquellas personas que quieren pasar por normales, que entienden las razones que llevan a un episodio de bullying, y que sin ensuciarse las manos señalan a los despreciables ordinarios quiénes son las personas que han de sufrir el desprecio. Son todas las personas que van de tibios, de moderados, pero que en el fondo demuestran un sectarismo implacable que les lleva a ni siquiera redactar un simple tweet desde el Gobierno para condenar los abusos que están sufriendo sus adversarios (que no enemigos) políticos. Unos mueven el árbol y otros recogen las nueces. Dar argumentos al violento mientras se recogen los réditos de la moderación.

Porque eso es lo que estamos viviendo en el proceso electoral español. En estos momentos me siento cercano de los hijos de policías nacionales en Cataluña o de candidatos del PP, Ciudadanos o Vox en el País Vasco. De esos niños que pueden ser despreciados porque sus padres pecaron… o sus abuelos (ya que se les impone que tienen que ser herederos del franquismo). Por eso en este momento me da nauseas escuchar a todos aquellos políticos que hablaron del trifachito. Si somos conscientes de las barbaridades que ocasionó el fascismo, de toda la gente a la que masacró, no podemos dar ese calificativo a personas de otros partidos únicamente por el hecho de pensar de manera diferente a cómo lo hace otra mayoría. Si hacemos creer a la gente que su vecino es un fascista, que va a atacarle a él y a su familia ¿cómo podemos impedirles que no actúen en defensa propia y castiguen a los fascistas por su maldad?

Por eso un candidato de izquierda como Echenique no puede nunca quitar el derecho a una fuerza política en la que además militó (Ciudadanos) a expresarse en Rentería. Y un Molt Honorable President de la Generalitat no puede pedir a un grupo filoterrorista como Arran o los CDR que aprieten, cuando ellos impiden con violencia un acto de los candidatos de Vox en Gerona o del PP en la Universidad mientras él se manifiesta con total libertad en el centro de Madrid por sus ideales sin que nadie le moleste. Pero, sobre todo, un ministro encargado de garantizar la seguridad y la igualdad de los ciudadanos, como es Marlaska, nunca puede decir que unas personas provocan por manifestarse en un territorio de España defendiendo sus ideas si tiene un mínimo de decencia.

Lo que está sucediendo es INTOLERABLE. No se puede denigrar a personas por lo que SON. Por lo que PIENSAN. Ningún tipo de acoso puede ser consentido. Del mismo modo que todos estamos de acuerdo en que es inaceptable que se maltrate a nadie por su religión, raza, condición sexual o capacidad intelectual, tenemos que manifestarnos todos en contra del desprecio y acoso a las personas por su ideología.

Pero que tengan cuidado las personas normales, ya que nadie está libre de que un mal encuentro con los vulgares les convierta en extraordinarios en un fatídico momento. No es mal recordatorio para partidos políticos que ahora se ponen de perfil y que han sufrido ataques a sus sedes por el independentismo radical hace apenas un año y padecieron en carne propia decenas de muertos por terrorismo. La hermana de uno de ellos, Maite Pagazaurtundua, estaba Rentería… pero con Ciudadanos.