¿Por qué escribir un libro? ¿Por qué Zihuatanejo?

Una hoja en blanco se ha visto sustituida por un archivo vacío, pero lo esencial permanece: la soledad de un escritor y su intención de compartir una creación. Los hay que crean universos mágicos, otros apasionantes historias de amor, incluso están quienes inventan emocionantes aventuras y otros analizan la realidad que les rodea.

Todo proceso de creación tiene un doble componente: interno y externo. El interno es el mayor regalo que recibe el escritor. Son los momentos de soledad en los que es el primero en descubrir un nuevo mundo, reírse con las gracias que se le ocurren o descubrir la solución a un intrincado misterio que él mismo ha creado. En mi caso, me permite analizar la realidad de un manera nueva, reírme con mis propios chistes (que son muy divertidos, por cierto), recordar experiencias de mi vida y ser el primero en descubrir nuevos enfoques que incluso a mí me sorprenden.

La escritura presenta símiles con la cocina. De este modo, habrá autores que sean capaces de crear elaboradas composiciones jugando con nuevos términos y adjetivos esmerados, al estilo de los chefs más vanguardistas. Yo confieso mi incapacidad para ese tipo de alta escritura y me declaro partidario desde el paso 2 de Zihuatanejo de las croquetas de cocido. A la hora de elaborar el cocido, hay quienes también han optado por la nueva cocina deconstruida, fijándose en los ingredientes esenciales para conseguir la pureza del sabor de tan rico plato. En este caso, vuelvo a confesar mi incapacidad y he optado por los restaurantes en los que puedes comer hasta saciarte. En lugar de buscar una selección más limitada de los artículos escritos en los últimos años, he optado por apurar las cien mil palabras que la editorial me concedía, en la esperanza de que se os harán cortas.

Esta acumulación de ingredientes, ignorando la recomendación del editor de tratar un menor número de temas o evitar los aspectos más polémicos, está organizada desde la ignorancia feliz del diletante, como escribe Sergio del Molino en su prólogo a La España vacía, pero con la profundidad de una persona que lleva vivida más de cuatro intensas décadas. El único límite que me impuse al escribir era no hacer el ridículo y es por ello que veréis muchas notas a pie de página con las fuentes consultadas para forjar las ideas sobre las que escribo. Espero haberlo conseguido.

El segundo componente es el externo, el contacto con tus lectores y con tu público. Si escribir es lo más apasionante que existe, que te lean ya debe de ser glorioso. Y así, el escritor novel sueña con ser un súper ventas, que le realicen entrevistas en horarios de máxima audiencia para hablar de su libro, hacerse millonario o que le inviten a realizar el saque de honor en el Santiago Bernabéu.

El editor me bajó de la nube de mis ensoñaciones. Para empezar, los escritores no están tan valorados como yo pensaba y, además, las diletantes ocurrencias acerca de la realidad actual compartidas por un escritor aficionado no van a ser de gran interés para el gran público. El Manual de Resistencia de Sánchez tiene mucha menos calidad y sentido del humor que mi Zihuatanejo (¡dónde va a parar!), pero su autor oficial ha llegado a presidente… ¿y yo? Yo tan solo ofrezco nuevas visiones acerca del perdón, del miedo o la frustración, enlazando experiencias personales con realidades como el black lives matter, la discapacidad, nuestros mayores, el feminismo, el #metoo, el medioambiente, la situación política y económica, el impacto del COVID o el encuentro entre España y América. ¿A quién le puede interesar?

Descubrir la cruel realidad de un fracaso cierto en ventas no supuso un duro trauma para mí, sino más bien un vigoroso estímulo para publicar mi libro. Ya no voy a ser un escritor vulgar, que todo el mundo lee, sobre el que todo el mundo opina y al que todo el mundo critica, sino un escritor que se dirige a un público privilegiado que tendrá el honor de disfrutar de unos escritos exclusivos. ¡Sois unos afortunados! Y en vuestro disfrute estará mi nuevo parámetro de éxito.

El escritor siempre ha de provocar a sus lectores. Si no eres capaz de provocar en tu lector una sonrisa, una duda o una crítica habrás hecho perder el tiempo a las personas que se acercan a lo que uno escribe… y no estamos como para malgastar el recurso más limitado que tenemos. Por eso, a lo largo de mis etapas y pasos, he pretendido entrar en vuestra cabeza, generando dudas o nuevas visiones de la realidad que nos rodea; tocar vuestra cara, para veros sonreír; acariciar con cariño vuestro corazón, a través de la empatía de experiencias y valores compartidos; y, ¿por qué no?, tocar incluso un poco los huevos (o los ovarios), que aquí hay para todos (y todas).

Hasta el año 2003, la humanidad había generado 5 exabytes de información (cada exabyte es equivalente a 10 gigabytes a la novena potencia). Durante el año pasado, los humanos generamos esa misma cantidad de información cada dos días. La duración de los videos que se suben a YouTube cada día es igual a la esperanza de vida al nacer de un español. En un momento de la historia en el que parece que ya todo escrito, no conformarse y lanzarse a publicar un libro parece una locura… o no. Tener opinión propia acerca de los hechos que suceden a mi alrededor y la oportunidad de compartirla es una experiencia que me ha hecho sentir vivo. Además, publicarlo en formato papel me va a permitir llegar a muchas personas (o al menos a algunas) a las que sé que les puede hacer ilusión y que viven más alejados del mundo digital de los blogs.

¿Por qué Zihuatanejo? La explicación aparece en las primeras páginas del libro. Si he conseguido que os pique la curiosidad, ya está disponible, tanto en plataformas digitales (Apple, Google, Amazon…), como en físico en vuestra librería de confianza o realizando un pedido a través de plataformas como Amazon. Lo habitual es que el libro no esté disponible en la tienda y vuestro librero tenga que solicitarlo, excepto en la librería LUA en Guadalajara (http://www.librerialua.es/) donde ya está tienen ejemplares en la tienda, todos son muy simpáticos y te atienden de maravilla.

Espero que os animéis a dar una vuelta por Zihuatanejo. Sois todos bienvenidos. Espero que disfrutéis de la lectura del libro tanto como yo lo he hecho escribiéndolo. Ha sido un placer. De nada.

3 comentarios en “¿Por qué escribir un libro? ¿Por qué Zihuatanejo?

  1. Pingback: Humildad, sencillez y modestia – Zihuatanejo

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